¿Es la Inteligencia Artificial la esperanza o el problema final para la especie humana? Gustavo Beliz plantea la pregunta con un horizonte de esperanza en el desarrollo humano, sin dejar de advertir la necesidad de reglas en base a valores que le ponga un “guardarrail” al camino de una tecnología que propone una maravillosa posibilidad de desarrollo pero que también amenaza a la especie, según los pronósticos más derrotistas.
Presentó en la Universidad Católica de Santa Fe su “Atlas de Inteligencia Artificial para el Desarrollo Humano de América Latina y el Caribe”, editado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y Siglo XXI. Es miembro de la Academia Pontifica de Ciencias Sociales del Vaticano e integrante del Consejo de Líderes de la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

«Es hora de desenganchar la IA de la carrera armamentística», sostuvo Beliz. Foto Di Salvatore.
Beliz ha reflexionado sobre robótica, trabajo 4.0 o Eco Integración de América Latina. Ha sido asesor de CAF, OEA y Cepal, entre otros organismos. “El IA-Ceno (la época centrada en la inteligencia artificial) marca la configuración biológica y genética, la mente individual y colectiva de los seres humanos y sus modos de cooperar o confrontar en comunidad”, plantea.
Sostiene que «es hora de desenganchar la IA de la carrera armamentística». Y sobre eso dialogó con El Litoral.
-La IA, ¿es esperanza o problema final de la condición humana?
-Depende lo que se haga, depende qué decisiones se tomen en el uso y en la reglas de juego a la cual se aplica la inteligencia artificial. Lo que siempre menciono es que no es un tema determinista. La inteligencia artificial no es un determinismo que nos viene impuesto, no es un sujeto, sino que es una herramienta que se puede usar para el turbo-desarrollo, es decir, para acelerar el proceso de desarrollo humano, que es un poquito el mensaje del libro o por el contrario para incrementar un riesgo existencial de la humanidad.
-Hay especialistas que advierten sobre el uso militar de la inteligencia artificial. Vos planteás el desarrollo humano. ¿Cómo se resuelve la disputa?

Gustavo Beliz y su libro, editado por el PNUD. Foto Di Salvatore.
-Ese fue motivo de varios encuentros que hicimos en el Vaticano. Yo soy miembro de la Academia de Ciencias Sociales del Vaticano y se trató en varios encuentros el tema de la carrera armamentística de la inteligencia artificial. Ahí hay varias facetas interesantes que en el libro los exploro. Una tiene que ver con el riesgo de las armas biológicas y el vacío normativo que hay para prohibir el uso de armas biológicas, que son distintas a las armas químicas, son mucho más peligrosas. Y el otro es la similitud entre la fabricación de armas nucleares y la inteligencia artificial.
-¿Es un riesgo comparable?
-Si bien el proceso de fabricación de un modelo grande de lenguaje, de todo lo que implica la inteligencia artificial, es distinto a fabricar una bomba atómica, lo que es similar es la normativa mundial que todos los países después de la Segunda Guerra se dieron para establecer algunas pautas que hasta ahora no se han violado, a pesar de que hay amenazas. Nadie todavía apretó el botón rojo de una bomba atómica porque entiende que eso es una destrucción masiva. Lo que están planteando los grandes tecnólogos es que es importante establecer reglas de juego globales.
-Lo ha planteado el Vaticano.
-Por eso el Papa Francisco insistió tanto en el tema en dos aspectos. Parar la carrera armamentística y que las normas que se crean, sean con consecuencias, es decir, que quien las viole tenga sanciones. Porque hay una proliferación enorme de normativa sobre inteligencia artificial, algunas a nivel global, otras provincial, otras locales, otras de sectores privados.
-Son normas que están donde el desarrollo tecnológico no sucede. Incluso en Europa está atrasada en la carrera.
-Pero hay normas. También en Estados americanos; California acaba de aplicar una, China tiene su marco regulatorio, en India se va a hacer la Cumbre Mundial de Seguridad en Inteligencia Artificial que se hizo el año pasado en París. El problema de esas normas es que no están armonizadas y no tienen consecuencias tangibles, comunes en el caso de incumplimiento.
Un camino con «guardarrails»
–¿Y cuáles son esas reglas?
-Las carreras de Fórmula 1 tienen guardarrails. El principal guardarrail que hay que fabricar en el mundo de hoy es para la inteligencia artificial. No hay autopista más importante para la humanidad. Sin esos guardarrails que son éticos, son morales, son de sentido humano, el riesgo de descarrilamiento, como se dice técnicamente, del desalineamiento de la inteligencia artificial es enorme. Por eso en el trabajo hablo mucho del “IA ceno”, como contraposición al antropoceno, en el que nosotros como seres humanos impactamos mucho sobre la vida de la tierra, sobre la corteza terrestre, sobre el clima, sobre la meteorología. El IA Ceno es una vuelta de tuerca a eso… esa creación humana impacta sobre nuestras mentes y sobre nuestro código genético. La manipulación genética con la inteligencia artificial se ha acelerado también.
-Muchos críticos de las regulaciones advierten que no se puede con ellas detener la innovación.
-Lo que se requiere son reglas de juego, no para ahogar la innovación. Otra cosa interesante en la comparación con la bomba atómica es que se prohibió la proliferación nuclear; había consciencia de que si se tiraba una bomba atómica desaparecía el mundo o gran parte de él. Pero a diferencia de la bomba atómica, la IA no tiene solo elementos negativos, destructivos, riesgo existencial. Tiene elementos muy positivos: detectar la cura de enfermedades, mejorar la producción de alimentos, mejorar la producción de medicamentos, predecir mejor el clima. Entonces, por eso no se puede prohibir, no se puede plantear una prohibición porque tiene elementos positivos.
-Limitar, no prohibir…
-Lo que hay que generar son incentivos. Por eso los guardarrails, líneas rojas que no se puedan pasar. Y al mismo tiempo fomentar y generar incentivos para que la IA, por ejemplo, pueda permitir que un médico desde Santa Fe pueda detectar y diagnosticar a un chico que está perdido en la puna jujeña y que no tiene acceso a un doctor más que una vez al año. Como un ejemplo.
Concentración y accesibilidad
-El desarrollo de la IA, ¿no hace que las potencias sean más potencias y que se amplíe la brecha entre países hiperdesarrollados, ricos y los países pobres?
-Bueno… el Chat GPT está al alcance de todo el mundo. Es una suscripción o incluso es gratis. Después están las consecuencias negativas o positivas del uso que se le puede dar. Es innegable una concentración económica, algunos la asimilan a algo más profundo que las monarquías del siglo XVII. Dicen: ‘hoy el mundo está más concentrado en su poder que en las monarquías del siglo XVII’. Pero a su vez hay una cantidad enorme de iniciativas, las exploré a fondo, que pueden permitir una deliberación más informada de la democracia, un control más adecuado a las contrataciones públicas, una democratización del conocimiento, una atención más personalizada entre el alumno y el maestro, que el maestro deje de hacer tareas burocráticas que le comen mucho de su tiempo y lo distraen y lo terminan limitando en la interacción ‘cuerpo presente’ con el alumno’.
-¿De qué depende aprovechar esas oportunidades?
-Hay enormes oportunidades. El tema está en las decisiones de políticas públicas que se tomen y cómo se generan los adecuados incentivos, cómo se abren espacios para que eso ocurra. Hay muchas cosas que están ocurriendo para el bien. Todo el tiempo se conocen experiencias: pescadores mexicanos que usan la IA, agricultores que la usan para contaminar menos los suelos…
-Hay críticas por el impacto ambiental, el consumo de energía de la IA
– La IA hoy consume mucha agua y esto tiene que ver con la Argentina y con el modelo de desarrollo que plantea la Argentina. El modelo de desarrollo no puede ser extractivista. No puede ser un modelo en el cual la Argentina provea vientos generosos, agua abundante en algunas regiones -no en todas- y energías renovables baratas, que a cambio no quede nada. No podemos plantear solamente la construcción de data centers que no estén integradas a una cadena de valor de producción con mayor valor agregado, con mayor valor social, con menos costo. A mí me parece muy importante un anuncio que se hizo, que es la inversión de Open IA de 25 mil millones de dólares. Es un anuncio… ¿cómo se concreta para que vaya más allá de una matriz energética?
-Pero está allí el desarrollo previo de los reactores de baja potencia de Invap.

Gustavo Beliz y una advertencia para el «desarrollo nacional». Foto Di Salvatore
Es muy importante, es un desarrollo nacional, con capacidad de exportación de tecnología basada en la tradición nuclear que tiene la Argentina. En un mundo donde se están reabriendo minas de carbón para alimentar la inteligencia artificial, que Argentina aparezca con una matriz energética renovable sostenible, sustentable, es muy importante como ventaja competitiva. A eso hay que sumarle transferencia tecnológica, aplicación vertical. Cuando digo vertical hablo de sectores específicos, prioritariamente sociales, que puedan aplicar la inteligencia artificial para el desarrollo humano.
El lugar de la política
-¿El gobierno trabaja en estos temas?
-No se han conocido mayores detalles, yo lo que conozco son algunas declaraciones de, por ejemplo, los expertos que han desarrollado tecnología satelital. Argentina tiene una industria satelital muy importante. Escuché de unos expertos que el data center, cuando esté listo en una primera etapa, va a dar va a dar empleo para 100 personas. Eso es una meta muy poco ambiciosa. No digo que no sea importante que haya 100 empleos, pero la meta tiene que ser mucho más amplia, tiene que ser de un programa nacional de neodesarrollo digital. Es posible hacerlo y requeriría un trabajo en conjunto de todos los sectores, no solo con el gobierno, sino con el sector del movimiento obrero, con el sector científico tecnológico.
-¿Cómo sería ese trabajo en conjunto?
-Hablamos mucho del pacto social tecnológico; en el Vaticano hicimos el encuentro con el lema de la Rerum Novarum digital. León XIII hizo la Rerum Novarum. El Papa León XIV se pone el nombre siguiendo la tradición de quien vivió la Revolución Industrial, sabiendo que la IA tiene una consecuencia tan fuerte como aquella. El encuentro tenía tres consignas: paz, justicia social y desarrollo humano integral. Otro capítulo es el vínculo de IA con acción climática y con finanzas verdes. Fue motivo de la COP 30, Lula lo está impulsando, es importantísimo ese tema. Hicimos un encuentro grande en Brasilia.
¿Hicimos… quiénes?
-La Academia de Ciencia del Vaticano con la Fundación Alana de Brasilia y con la corte, el Tribunal Superior de Brasil. Fue interesante por el siguiente punto: Brasil está enormemente dividido como la Argentina, muy polarizado. Pero el Parlamento de Brasil aprobó una norma de protección de la niñez frente a la toxicidad de las redes sociales, prácticamente por unanimidad, salvo un legislador estuvo en contra. Es decir, generó un consenso de todos los sectores políticos. Es un antecedente enormemente importante para tener en cuenta en el resto de nuestros países. Cuando hay un motivo de bien común, proteger a nuestros niños, niñas, adolescentes, de de la toxicidad de algunas cosas que son muy complejas, se pusieron de acuerdo los sectores más diversos de las ideologías políticas y la parte judicial dice: vamos a prestar mucha atención a la aplicación de esto.
-Mencionaste la participación de un actor de la sociedad civil.
-La fundación con la cual se preparó este trabajo fue un actor clave, como sociedad civil, impulsando también la discusión técnica que respete principios de libertad de expresión, pero que también respete principios de humanidad básica. Para mí es una experiencia interesantísima. Es en la parte de niños, niñas y adolescentes.
-Entonces hay más capítulos…
-En la parte de finanzas verdes, ahí hay otra oportunidad que es triangular. Por un lado tenés satélites y machine learning, que son capaces de detectar la gigantesca biodiversidad que tiene América Latina en capital natural: 30% de agua, 30% de recursos naturales, 50% de los bosques del mundo. En la medida que se emplee la inteligencia artificial para hacer un inventario adecuado de todo ese capital natural, eso puede convertirse en una herramienta de canje de deuda por acción climática y de una herramienta de valorización de bonos verdes que registren un modo adecuado con métricas precisas, la evolución y la valorización de esos bonos y el empleo de esos recursos para la preservación del cambio climático. En esto Lula viene insistiendo hace años con el tema del Amazonas. Hay todo un desarrollo de tokenización, han habido ejemplos de canje de deuda por clima en otros países: en lugar de pagar la deuda externa, se emiten bonos, se compromete una acción climática y los recursos se aplican para la acción climática.
-Una vez más fue parte de la propuestas del Papa.
-Eso lo planteó el Papa Francisco y trabajamos mucho en la academia, hace ya 8 años. Se hicieron avances, se volvió a plantear el tema en Brasil y hay varios organismos multilaterales, el BID, el Banco Mundial, la CAF, que están explorando esos mecanismos de financiamiento. Para mí es un tema clave para América Latina.
El poder y los valores
-Hablas de valores en medio de un darwinismo tecnocrático, en una carrera por la física cuántica, por la computadora cuántica.
-Hay un capítulo de mi investigación, lo cuántico y el impacto de las redes sociales en la mente de los jóvenes. Se da no solo en el mundo desarrollado, sino en todo el mundo. Es un tema de disputa de sentido y de disputa de valores y tiene que ver con el concepto también de familia y con el concepto de nuevos valores de las nuevas generaciones. Me parece que es un tema central. Eric Smith -el ex capo de Google, escribió dos libros con Kissinger- tituló el último como “Génesis” porque estamos -según él- en un en un nuevo origen. Y él ahí dice que hay dos grandes limitaciones para la aplicación masiva de los avances: una es la demográfica y la otra es energética. La energía no alcanza para alimentar estos grandes modelos. Y a su vez Elon más plantea que la nuevas fuentes energéticas vienen del espacio, por eso desarrolla satélites con energía solar con y cohetes.
-¿Gana el que llega primero?
-Esto se vincula con ‘Pacem in Terris’ (la encíclica de Juan XXIII) que plantea la necesidad de una gobernanza mundial para evitar la catástrofe nuclear. Muy similar a lo que se plantea hoy con León XIV y con el Papa Francisco, de la necesidad de una gobernanza mundial de la inteligencia artificial. Y Eric Schmidt no es una figura menor porque estuvo en China, Kissinger abrió China la relación de China con Estados Unidos. Y Trump en su último mensaje en Naciones Unidas, amén de todas las críticas que formuló, planteó la necesidad de un acuerdo en materia de armas biológicas entre todo el mundo.
-Señalás la gobernanza, pero hay una crisis en Naciones Unidas, en las organizaciones posteriores a la Guerra Mundial. ¿Quién es quién en la nueva gobernanza?
-La próxima elección de la Secretaría General de las Naciones Unidas va a plantear un gran debate durante todo el año 2026 sobre las reformas de la gobernanza de Naciones Unidas. Se ha trabajado muchísimo el tema, yo conozco mucha gente que ha estado planteando documentos muy interesantes, va a ser materia de debate. Yo creo que ahí la clave es el multilateralismo, pero no tiene que ser el multilateralismo clásico, sino un multilateralismo renovado, también con regionalismo. Por dar un ejemplo, superconcreto: el Mercosur tuvo su origen en el desarme de la carrera nuclear y armamentística entre Brasil y Argentina; la cooperación nuclear entre ambos países es ejemplar en todo el mundo. Lo mismo podría hacerse en materia de inteligencia artificial, de computación cuántica.

