El caso de Agostina Páez sumó un nuevo capítulo de incertidumbre este miércoles, luego de que el juez interviniente modificara su decisión inicial y resolviera que la joven continúe en Brasil hasta que se dicte la sentencia definitiva. La medida sorprendió a la defensa, ya que horas antes existía consenso entre la Fiscalía y la querella para que la abogada regresara a la Argentina mientras avanzaba el proceso judicial.
Durante la audiencia clave realizada el martes en Río de Janeiro, tanto la acusación como la parte querellante no objetaron que Páez pudiera regresar a su provincia, Santiago del Estero, tras cumplir con una serie de condiciones. Entre ellas, se contemplaba el pago de una multa, una reparación económica a las víctimas y la realización de tareas comunitarias, que podían llevarse adelante en territorio argentino.
Sin embargo, en las últimas horas el magistrado dio marcha atrás y rechazó levantar las medidas cautelares, lo que obliga a la imputada a permanecer en Brasil por al menos dos semanas más, hasta que se conozca el fallo.
La reacción de la defensa
La decisión generó malestar en el entorno de la acusada. Su abogada, Carla Junqueira, anticipó que presentará un hábeas corpus para revertir la resolución y acelerar la definición del caso. Según explicó, la postura del juez resulta inusual, ya que contradice lo solicitado tanto por la Fiscalía como por la querella, que habían avalado el regreso de Páez al país.
En el marco del proceso, la imputación original fue modificada. De tres hechos que podían implicar una pena máxima elevada, la Fiscalía unificó la acusación en un solo delito continuado de injuria racial, lo que redujo significativamente la expectativa de condena.
Esto habilita la posibilidad de una pena menor, reemplazable por trabajos comunitarios y el pago de una compensación económica. A pesar de ese escenario favorable para la defensa, la decisión judicial de última hora volvió a tensionar el caso y extendió la permanencia de la abogada en Brasil, en un contexto que ella misma había definido como una experiencia difícil.



