Los descendientes de Máximo Terrero y Manuelita Rosas de Terrero no demostraron su legitimación activa para actuar y tampoco surge de la documentación acompañada que el sable corvo de San Martín haya sido en 1897 una donación con cargo al Museo Histórico Nacional (MHN). En síntesis esto es lo esencial que surge de la resolución de la jueza federal en lo contencioso administrativo Macarena Marra Giménez, a cargo del Juzgado número 12. En lenguaje claro: los actores de la petición judicial no justificaron debidamente su vínculo con los Terrero, que fueron dueños del tesoro histórico sanmartiniano, luego donado al Museo.

En segundo lugar, y tal como viene informando Clarín, la magistrada expresa claramente que en esta etapa preliminar de la presentación judicial “no se aprecia -en principio y con los elementos hasta ahora reunidos- que resulte fundada la postura que ellos invocan, relativa a que hubiera mediado -con relación al sable corvo de San Martín- una donación con cargo (es decir, como obligación accesoria impuesta al adquirente como condición liberatoria), el cual pudiera considerarse incumplido con la decisión del Sr. Presidente de la Nación mediante el dictado del decreto 81/2026, que dispuso su traslado”.
La jueza Marra Giménez no rechazó la medida cautelar in limine, pero tampoco le dio curso, en razón de esos dos argumentos jurídicos antes expuestos. Aunque los accionantes dan por descontado que no continuarán con el pedido cautelar.
Un tesoro histórico disputado
Al referirnos a la presentación judicial de Mercedes, María Rosa y Sebastián Terrero, Candelaria Domínguez Cossio y Malena Terrero, que invocan ser respectivamente trastataranietos (los tres primeros) de Juan Nepomuceno Jose Miguel Buenaventura Terrero y Villarino, y descendientes sexto grado del mencionado (los dos últimos), habíamos señalado que de la documentación histórica no surge que la donación de la familia Terrero en 1897 haya sido una donación con el cargo de depositarlo en el Museo Histórico. Fue si una expresión de deseos que el entonces presidente José Evaristo Uriburu efectivamente cumplió.
En el pedido de la medida cautelar, los descendientes –si procuran seguir con la acción tendrán primero que probar el vínculo con los Terrero de 1897– argumentaron que “cualquier modificación respecto del destino del sable corvo–, como también violaría el cargo oportunamente asignado como condición en la donación, que fuera aceptada por el Estado Nacional”.

La jueza Marra Giménez dice en su resolución que “frente a la preocupación actual y la crítica que postulan los accionantes- no puede dejar de meritarse que el sable histórico no ha permanecido siempre en el Museo Histórico Nacional desde que fue enviado desde Londres y recibido en el año 1897. Antes bien, desde el año 1967 al año 2015 se transfirió también su guarda y custodia al Regimiento de Granaderos, lugar en el que permaneció durante 48 años sin que ello fuera cuestionado”.
La magistrada añade que “los actos dictados por el Poder Ejecutivo Nacional se presumen legítimos y su fuerza ejecutoria lo habilita a ponerlos en práctica, salvo que se demuestre fundadamente en sede judicial su ilegitimidad. Esto es, su falta de adecuación al ordenamiento jurídico o de razonabilidad”.
Finalmente, la magistrada ordena –asumiendo que el Poder Judicial ejerce contralor de los poderes Ejecutivo y Legislativo- una serie de oficios tanto a Granaderos, como al Boletín Oficial, al Poder Ejecutivo Nacional, a la Comisión Nacional de Museos y al Centro TAREA, Escuela de Arte y Patrimonio de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), para que informen sobre cómo se ha previsto el resguardo, conservación y protección del sable corvo de San Martín.
Dada la complejidad de la cuestión, dice la jueza, “no se verifican en la especie circunstancias graves y objetivamente impostergables que justifiquen disponer una medida interina o pre-cautelar en los términos del art. 4º inc. 1ro. Tercer párrafo de la Ley Nº26.854, para suspender el denunciado y próximo traslado del sable corvo de San Martín. Se aclara que lo aquí decidido no implica un adelanto de opinión de lo que corresponda decidir al momento de examinar la medida cautelar una vez oído el Estado Nacional, acreditada la condición hereditaria invocada, producidos los informes impuestos por la ley y los que aquí se ordenan y recabada la documentación necesaria para resolver la cuestión”.
Una cautelar que no será apelada
«Para nosotros, ya está. Hicimos lo que creímos que era lo correcto, pero ya no depende de nosotros, depende de la Justicia», dijo hace minutos a Clarín la periodista y guionista Candelaria Domínguez, que junto con otras cuatro personas de su familia presentó la medida el lunes pasado.
Que los accionantes hayan decidido no apelar la resolución judicial, como comentó Candelaria Domínguez a Clarín, es indicativo de que no esperan que la situación judicial pueda modificarse una vez cumplidos los requisitos y medidas ordenadas por la magistrada federal.
Por otra parte, Presidencia de la Nación tiene el camino allanado para extraer el sable corvo con su vaina y su caja vidriada que lo protege desde Museo Histórico para trasladarlo a San Lorenzo, provincia de Santa Fe, donde se conmemorará el Combate homónimo donde San Martín fue herido gravemente y socorrido por el sargento Juan Bautista Cabral, y el presidente Javier Milei trasladará el bien histórico a la custodia de Granaderos, el próximo sábado.

La pretención de desplazar el sable corvo de San Martín no es nueva. El año pasado, el entonces ministro de Defensa, Luis Petri, solicitó al presidente la mudanza del sable del Museo a Granaderos. Aquel intento no prosperó, pero días atrás la idea llegó al presidente Milei.
Como también informamos la directora del Museo Histórico, María Inés Rodríguez Aguilar presentó su inmediata renuncia, una vez que fue publicado el decreto 81/2026 ordenando el traslado del sable corvo.
En su dimisión, Rodríguez Aguilar expresó su disconformidad con la decisión del traslado, que contó con la luz verde del secretario de Cultura de la Nación, Leonardo Cifelli, bajo cuya órbita se encuentran los museos, con dependencia directa de la subsecretaría de Patrimonio, a cargo de Liliana Barela.
La directora dimitente será reemplazada por la actual directora nacional de Museos, María Paula Zingoni. La funcionaria tendrá que multiplicarse porque será interina en el Museo Histórico, pero seguirá en su cargo actual. Así será hasta que se resuelva el concurso que se convocará a partir de la segunda quincena de febrero. Los jurados ya están nombrados y sus nombres están bajo siete llaves.
Viaje a San Lorenzo
Clarín ya había anunciado la decisión del traslado para su custodia del sable corvo del Libertador, así como su préstamo a la ciudad de San Lorenzo, en Santa Fe, tomó forma la semana pasada cuando trascendió que la invitación del intendente de San Lorenzo, el radical Leonardo Raimundo, se había comunicado con Presidencia.
Este sábado, al cumplirse 213 años del hecho histórico de San Lorenzo, habrá una recreación de la batalla, un desfile cívico militar y una entrega del sable al Regimiento de Granaderos a cargo de Javier Milei.
Ante ese operativo es que accionaron tanto la directora del museo, María Inés Rodríguez Aguilar, que renunció a su cargo, como Candelaria Domínguez, su madre (María Rosa Terrero), y su tía Mechi (Mercedes Terrero), además de su prima Malena (Terrero). Todos ellos descienden del marido de Manuelita Rosas, heredera del sable luego de que muriera su padre, Juan Manuel de Rosas, a quien el propio San Martín se lo envió como legado testamentario.

«Con el rechazo de la cautelar, el traslado se puede hacer, pero comienza otra investigación más larga«, puntualizó Candelaria Domínguez a Clarín.
En realidad no es una investigación. La magistrada pidió que los accionantes acrediten el vínculo que los une a los Terrero de 1897, donantes del sable corvo, y las otras medidas ya mencionadas.
Traslado en helicóptero
Mientras que para los Terrero la sensación es la de que hicieron lo que pudieron: «Era lo que pensamos que era correcto. Ya no depende de nosotros», dicen, su abogado, Nicolás Rechanik, considera que esta es una derrota «porque lo importante es que el traslado en helicóptero no debe suceder porque pone en peligro el sable», según declaró a Clarín el letrado.
«Aunque podrían apelar la decisión, agregó, «carece de funcionalidad porque no van a resolver antes del sábado». De todos modos, Rechanik enviará los oficios requeridodos por la jueza y pedirá «que aclare los alcances del rechazo de la precautelar».
Por lo pronto, el operativo de traslado ya está organizado para el sábado a las 7 de la mañana aunque la historia, como siempre sucede, continuará.
La decisión de Presidencia de la Nación no se agota en el cambio de destino del tesoro histórico que San Martín blandió en la guerra por la Independencia. Abre un debate que habrá que dar en el futuro: ¿quiénes se atreverán a donar objetos, piezas y obras de arte a determinados museos si luego se les cambia el destino?

Parecería que a futuro todas las donaciones a los museos deberían hacerse con el cargo de un destino determinado. Y si se incumpliera la condición impuesta por el donante, la donación sería susceptible de revocación.
Al conocerse la semana última que el sable corvo sería trasladado del Museo Histórico a Granaderos, algunos museos que guardan bajo llave objetos que pertenecieron al general José de San Martín hicieron mutis por el foro. Nadie quiere hablar de los bienes que tiene (el Museo Histórico posee la mayor cantidad de reliquias y piezas del Libertador) ahora que San Martín se puso de moda.

