Las plazas son, quizás, los espacios predilectos de encuentros y rituales. Es ahí donde la magia de lo colectivo y los rocanroles prenden mecha, en donde suena la banda de tu calle. En donde se junta la tribu de tu calle. Justamente, la plaza Etcheverry, en Ramos Mejía, cumple con todas estas características y con otra más que particular: en su corazón crece, desde el 2021, una estatua de Carlos «El Indio» Solari, quien murió el pasado viernes 5 de junio causando un dolor y luto popular sin precedentes.
El espacio verde, ubicado a metros de la avenida Don Bosco, hoy es punto de recuerdo y homenaje, el rincón matancero en donde los “ricoteros” lloran, añoran y también festejan al Indio, a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Sus letras, su lírica, sus palabras al oído de miles, su revolución siempre fueron refugio, simbolo de rebeldía y un verdadero salvavidas.
“Yo no sabía echarte de menos, por siempre mi genio amor”; “donde hay dolor habrá canciones”; “con los puños en alto deseando al final hacer la revolución de amor”, fueron solo algunas de las expresiones y ofrendas que dejó la gente y que recopiló Radio Universidad en una recorrida por la plaza Etcheverry.
«Estará siempre en nuestros corazones y en las canciones«
“Si bien todos sabíamos que El Indio no estaba bien, a nadie se le pasaba por la cabeza que iba a ocurrir esto. Lo lloramos y lo seguiremos llorando eternamente, pero también tenemos ese dejo de saber que ahora está descansando en paz, que él solo se fue de forma física, pero estará por siempre en nuestros corazones y en las canciones”, expresó Mariano, vecino y uno de los encargados del mantenimiento de este espacio público, que junto a otros fanáticos trabaja para conservar el lugar que se convirtió en un punto de encuentro para seguidores de Los Redondos y del Indio de distintos puntos del Distrito.

“El legado que nos deja el Indio tiene que ver con el hecho de calentarse y salir a decirlo si vemos que algo está mal. Para nosotros, que somos pibes de barrio, es un sentido de pertenencia, porque como dijo el otro día un amigo en televisión ‘el chabón nos hizo entender que esa rebeldía que teníamos, debíamos convertirla en algo para devolverle a la gente y eso es lo que intentamos hacer en cada show que vamos”, agregó con énfasis el joven, quien junto a otras personas organiza viajes y previas en recitales de rock.
Sobre el adiós al Indio y lo que viene
El domingo 7 de junio tuvo lugar el masivo velorio del Indio Solari. Una ceremonia popular que mezcló llanto, dolor, rock, euforia y festejos. Fueron kilómetros y kilómetros de fanáticos que se acercaron al Polideportivo Gatica de Villa Dominico, en Avellaneda, para darle el último adiós al principal referente de la cultura popular y del rock argentino.
“Parecía un recital ya que, en vez de estar yendo a despedir al míster, parecía que estábamos por entrar a un recital. Yo creo que el sentimiento de dolor de la gente fue el viernes y el sábado, pero el domingo entendieron que había que ir a despedirlo como él se merecía, a darle un hasta luego. Yo creo que la gente fue a agradecer todo lo que hizo por ellos directa o indirectamente, más allá de si lo hayan conocido o no, porque el chabón transformó la vida de muchos de nosotros«, destacó Mariano.
Y cerró: “La gente querrá seguir yendo a ‘misa’, ya sea con Los Fundamentalistas (la última banda del Indio) o con la Kermesse Redonda (el grupo musical en donde tocan muchos exRedondos) porque el movimiento ricotero ya no es una persona. El Indio pensó algo que nos queda más allá de las personas, el tipo prendió una llama y aunque se apague él, el fósforo ya está encendido. Habrá muchas bandas tributo que nos seguirán haciendo escuchar esos temazos, porque el argentino es ricotero, futbolista y peronista. En algún momento se dijo que el día del ricotero era el 28 de diciembre, pero yo creo que a partir de ahora sin dudas el 5 de junio será el día del ricotero”.



