De acuerdo con el informe, esta evolución favorable responde a que los ingresos —tanto provenientes del trabajo como de otras fuentes— crecieron por encima de la inflación durante el período analizado, lo que permitió recomponer el poder adquisitivo de los hogares.
La pobreza en la Ciudad de Buenos Aires mostró una fuerte retracción durante el tercer trimestre de 2025 y alcanzó al 17,3% de la población, unas 534 mil personas. El dato implica una reducción de 10,8 puntos porcentuales respecto del mismo período del año pasado, según estadísticas oficiales porteñas.
En paralelo, la indigencia también registró una baja significativa: afectó al 5,3% de los habitantes (alrededor de 164 mil personas), cuando un año atrás el indicador se ubicaba en el 11%.
Si se observa la situación por hogares, el 13,7% se encuentra bajo la línea de pobreza y el 4% en condición de indigencia. En términos interanuales, la mejora equivale a unas 334 mil personas y 111 mil hogares que dejaron de estar en situación de pobreza.
Los datos surgen de la Encuesta Trimestral de Ocupación e Ingresos (ETOI), elaborada por el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires, a la que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, consigna Noticias Argentinas.
De acuerdo con el informe, esta evolución favorable responde a que los ingresos —tanto provenientes del trabajo como de otras fuentes— crecieron por encima de la inflación durante el período analizado, lo que permitió recomponer el poder adquisitivo de los hogares.
Uno de los aspectos destacados es la mejora entre los menores de edad: la pobreza en el grupo de niños, niñas y adolescentes de hasta 17 años descendió del 42,6% al 27,1% en el último año.
Sin embargo, el impacto de la pobreza no es homogéneo dentro de la Ciudad. La incidencia resulta más elevada en los hogares ubicados en la Zona Sur, donde alcanza al 21,8%, y en aquellos con presencia de chicos menores de 14 años, con un 22,6%.
En contraste con la reducción de los indicadores sociales más críticos, se amplió el universo de hogares no pobres. La clase media pasó a representar el 51,4% del total —unas 707 mil viviendas—, mientras que los sectores de mayores ingresos crecieron hasta abarcar el 16,1% de los hogares porteños.




