El asistente de Lionel Scaloni se refirió a la posible sede
Pablo Aimar, asistente técnico de la selección argentina, se refirió al posible cambio de sede de la Finalíssima contra España, al tiempo que reconoció la importancia de sostener la motivación de cara al próximo Mundial, un desafío constante en el actual escenario futbolístico internacional.
Durante la presentación de LPF Play, la nueva plataforma de streaming de la Asociación del Fútbol Argentino, el ex futbolista enfatizó que la incertidumbre respecto a la sede del partido continúa y que el calendario de competencias obliga a una preparación dinámica y permanente.
El partido entre Argentina y España por la Finalíssima todavía no tiene definida la sede. Aimar remarcó, en diálogo con Cadena 3: “No sabemos dónde se jugará todavía, ojalá sea en un lugar seguro. Es una muy linda medida”. El encuentro, presentado como un cruce de alto impacto entre los campeones sudamericanos y europeos, sigue dependiendo de la confirmación del escenario que pueda garantizar la integridad de los planteles y el público.
El Payasito se refirió también a la agenda del seleccionado argentino y los retos de sostener el rendimiento competitivo. Consultado por el proceso de preparación de cara al próximo Mundial, Aimar destacó la dificultad de mantener el enfoque a largo plazo: “Lo más difícil era renovar la motivación”.
Las gestiones para definir la sede de la Finalíssima entre Argentina y España, el esperado duelo entre los campeones de la Copa América y la Eurocopa, quedaron sumidas en la incertidumbre ante la suspensión de competencias deportivas en Qatar debido a la escalada de violencia en Medio Oriente. Este conflicto llevó a federaciones y organizadores a replantear el lugar del encuentro, previsto para el 27 de marzo.
Al cierre de negociaciones, la federación de fútbol de Qatar suspendió “hasta nuevo aviso” sus torneos y competencias internas, forzando a la UEFA, la Conmebol y los organizadores qataríes a revisar el contrato original del Qatar Fútbol Festival, ya que el país anfitrión abonó los derechos de organización. Pese a este compromiso, se comenzó a evaluar la alternativa de un traslado fuera de suelo qatarí si la coyuntura lo exigiera.
La oferta más concreta surgió desde la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), que propuso usar el estadio Santiago Bernabéu, habitual sede del Real Madrid, para celebrar el partido. No obstante, autoridades argentinas rechazaron esta posibilidad y contra ofertaron para que la Finalissima se dispute en Argentina antes del Mundial.
Las tentativas de otras ciudades también quedaron descartadas por los propios organizadores. Miami y Nueva York, inicialmente candidatas, perdieron viabilidad debido a la implicación de Estados Unidos en la crisis de Oriente Medio. También fueron desechadas propuestas en Marruecos y en Argentina. En el caso de Marruecos, la federación española desistió por las tensiones internas surgidas a raíz de la candidatura ibérica conjunta para la Copa del Mundo 2030.
El diario británico The Independent aportó que la indefinición llevó a que la opción de Londres cobre fuerza, pese a que el estadio Wembley —escenario en 2022 de la victoria argentina sobre Italia— no estará disponible el 27 de marzo por un compromiso previo de Inglaterra ante Uruguay. Aun así, Londres dispone de varias sedes aptas para un partido internacional de esta magnitud. Miami, opción que hubiera facilitado la logística para Lionel Messi por residir actualmente en la ciudad, quedó descartada porque el estadio Hard Rock será sede del Miami Open de tenis en la fecha prevista.
Si el evento finalmente no se realiza, tanto España como Argentina perderían la oportunidad de efectuar uno de sus principales ensayos antes del próximo Mundial, que comienza el 11 de junio en Estados Unidos, México y Canadá. En este escenario, según The Independent, la federación española ya considera la alternativa de encontrar otro rival para no perder su calendario de preparación, mientras que Argentina también debería apelar a la búsqueda urgente de amistosos previos a su debut en la fase de grupos.

