El actor de Hollywood volvió a poner el foco en Uruguay al compartir un hito ambiental histórico: la donación de tres islas privadas en el Río Uruguay que pasaron a ser áreas protegidas. Los detalles del gesto que recorre el mundo.
Redacción El País
El actor Leonardo DiCaprio volvió a usar su fama como reflector ambiental y esta vez apuntó directo al Río Uruguay. El actor, histórico activista por las causas medioambientales y narrador del documental Antes que sea tarde (disponible en Disney+), compartió en sus redes sociales un video de la organización uruguaya Ambá, dándole proyección internacional a un hito clave para la conservación local.
No es la primera vez que el protagonista de Una batalla tras otra comparte en su cuenta de Instagram la noticia relacionada con Uruguay. En 2024 realizó un posteo cuando la Isla de Lobos de Punta del Este (Maldonado) fue declarada área natural protegida por el gobierno uruguayo.
«El presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, declaró el 23 de agosto que se establezca como nueva área natural protegida a la Isla de Lobos, a 8,1 km de la costa de la afamada ciudad de Punta del Este», citó el actor redirigiendo a la noticia publicada por National Geographic.
Esta vez, publicó en sus historias un material difundido por Ambá que fue publicado hace una semana y celebra un hecho poco habitual: tres islas que eran de propiedad privada pasaron a integrar el Sistema Nacional de Áreas Protegidas del Uruguay. El mensaje de la organización dice: “Hoy es un día histórico para el país: lo que era privado, hoy es de todos”. La acción, fruto de un esfuerzo binacional, apunta a garantizar la preservación de un paisaje fluvial único y su disfrute por parte de las generaciones futuras.
“Proteger nuestro patrimonio es asegurar nuestro futuro compartido”, señala el texto del video, que resume la noticia sobre la donación de las islas al Estado uruguayo se concretó el pasado jueves 8 de enero.
Ambá no es una organización recién llegada al tema. Con más de una década de trabajo en conservación y restauración de ecosistemas, su labor suele avanzar en silencio, sin flashes ni alfombras rojas. Por eso, el gesto de DiCaprio —compartir el video con sus millones de seguidores— funciona como un amplificador global de una causa local, de esas que suelen hacer más con menos.
No es la primera vez que el actor pone su capital simbólico al servicio del ambientalismo, pero sí es una de las pocas en las que Uruguay entra en ese mapa verde que DiCaprio insiste en dibujar desde sus redes.
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