A partir del grave caso de bullying a una alumna que terminó quitándose la vida en Resistencia, NORTE TV entrevistó a la psicóloga María Belén López para analizar cómo identificar a tiempo situaciones parecidas en niños y adolescentes.
La especialista explicó que hay tres características que definen a ese tipo de hostigamiento. «Es una manera de violencia sistematizada hacia un otro», sostuvo, al tiempo que aclaró que no todo conflicto entre pares puede ser considerado bullying.
Características
Deben darse tres elementos fundamentales: en primer lugar la repetición, es decir, que no se da en un solo acto. En segundo lugar debe haber una relación de poder, que puede ser física, económica o social. Y como tercer elemento, la característica más importante de todas es que haya una intencionalidad de dañar a otro.
Señales
Respecto a indicadores que puede manifestar un chico que sufre bullying, la especialista señaló que existen señales claras que pueden observarse en situaciones cotidianas. «Piden a los padres para no ir a la escuela, diciendo que les duele la cabeza o el estómago, sobre todo en momentos previos a la asistencia escolar y también pueden aparecer cambios en el rendimiento académico».
En situaciones más graves se manifiesta con aislamiento o autolesión, «que consiste en provocarse algún tipo de daño físico» y muchas veces estas conductas se intentan ocultar, por ejemplo, utilizando ropa de manga larga para cubrir marcas en el cuerpo.
Tensiones
Consultada sobre si hay contextos que pueden favorecer el bullying, respondió que «el escenario listo para que suceda es reunir población de diferentes ámbitos», en relación a escuelas con gran cantidad de alumnos y realidades diversas. En particular, mencionó que en algunas técnicas se da la convivencia de estudiantes con distintas trayectorias y condiciones sociales, lo que puede generar tensiones si no se abordan adecuadamente.
Al analizar los cambios en la convivencia escolar Belén López sostuvo que la diversidad social en las aulas, si bien históricamente fue considerada un valor, hoy contiene nuevas tensiones. «No podría decir que desata conflictos, pero la convivencia entre estudiantes de distintos contextos por lo menos contiene una tensión distinta», expresó durante una entrevista en el programa Turno Tarde por NORTE TV.
Rol docente
En la misma línea mencionó que si bien en otros tiempos se promovía la integración bajo la premisa de que los docentes estaban preparados para acompañar esas diferencias, advirtió que una parte del cuerpo docente no logró adaptarse a los cambios actuales. Expresiones como: «Soy de la vieja escuela, solamente reproduzco este tipo de enseñanza y no me acoplo a lo actual», muestran posturas que pueden convertirse en una dificultad dentro del ámbito educativo.
La especialista remarcó que esta falta de actualización en las prácticas pedagógicas impacta directamente. «Eso también es un problema sin duda», afirmó, al tiempo que destacó la necesidad de que los docentes continúen formándose para abordar las nuevas realidades que atraviesan los estudiantes.
A la pregunta sobre si estas situaciones si los casos de bullying están en aumento, fue contundente: «Sí, sin duda que sí», respondió. En ese sentido, explicó que el inicio del ciclo lectivo representa una etapa clave para la detección temprana de conflictos y no esperar a que escalen.



