Mientras el vínculo entre Wanda Nara y Martín Migueles sigue rodeado de versiones, aclaraciones y sospechas, en las últimas horas fueron Francesca e Isabella Icardi quienes se llevaron todas las miradas con un gesto que desbordó ternura. Sucede que las hijas de la conductora y Mauro Icardi le prepararon al empresario una sorpresa íntima y cargada de amor que él mismo decidió compartir en sus redes sociales.
A través de historias de Instagram, Migueles mostró un cuaderno artesanal que las nenas hicieron con sus propias manos. En la portada, escrita con fibrones de colores, se leía: “Para Martín, de Fran e Isi”. Debajo, dentro de un corazón dibujado a mano, aparecía la frase: “¿Cómo nos conocimos?”, junto a un pequeño cartel que invitaba a seguir leyendo: “Abrir”.

Al pasar las hojas, el contenido dejó en claro el vínculo afectivo que construyeron con él. Entre dibujos, corazones y palabras simples pero contundentes, Francesca escribió: “Te quiero mucho”. Isabella, por su parte, sumó un mensaje aún más largo y emotivo: “Gracias por acompañarme en muchas cosas. Te quiero muchísimo, para Martín”.

Lejos de cualquier especulación sentimental entre adultos, el foco estuvo puesto en ese lazo cotidiano y genuino que las chicas forjaron con Migueles. La reacción del empresario no tardó en llegar. Emocionado, acompañó las imágenes con un mensaje que resumió el momento: “Un libro de recuerdos, qué linda sorpresa. Gracias chicas, las amo”.
El gesto tomó especial relevancia en medio del contexto personal de Wanda. Aunque la conductora aseguró estar soltera desde que anunció su separación de Migueles —confirmada públicamente hace casi un mes por Maxi López en “Sería increíble”, el programa de OLGA—, las apariciones compartidas entre ambos alimentaron versiones de reconciliación. Sin embargo, esta vez la escena fue otra.

La sorpresa de Francesca e Isabella dejó en claro que, más allá de los rótulos y los estados sentimentales, existió —y existe— un vínculo afectivo fuerte, construido desde la convivencia, el cuidado y el cariño. Un gesto simple, hecho con fibrones y papel, que terminó diciendo mucho más que cualquier comunicado.

