Ser agradecido es una manera de acercarse a la felicidad. Según la ciencia, dar las gracias es un simple gesto que aumenta la liberación de dopamina, una de las hormonas vinculadas con ese estado de ánimo.
Especialistas como el “rock star” de la felicidad, el profesor Arthur C. Brooks, de la Universidad de Harvard, aseguran que varias investigaciones corroboran los beneficios de ser agradecidos.
Practicar la gratitud, al principio, puede resultar bastante difícil porque vivimos en una sociedad donde prevalece el individualismo.
Sin embargo, un primer paso consiste en eliminar del vocabulario propio seis frases que demuestran ingratitud y, en el fondo, infelicidad.

Antes de conocer las frases, conviene resaltar la teoría sobre el ciclo de la gratitud, propuesta por el psicólogo Robert Emmons, autor de Cómo la práctica de la gratitud puede hacerte más feliz.
Emmons asegura que la gratitud ayuda a darse cuenta de los aspectos positivos, y contrarresta las tendencias negativas, como el estrés o la envidia. Por eso, remarca el psicólogo en la revista Cuerpomente, las personas más desagradecidas tienden a ser también las más infelices.
Estas son las seis frases que demuestran infelicidad según un artículo del diario La Vanguardia.
1) Me debes una
Las personas desagradecidas tienden a concentrarse excesivamente en lo que les falta en la vida, en lugar de en lo que ya tienen. Entonces, las personas infelices hacen cosas para las otras personas, pero siempre esperan obtener un beneficio. En cambio, las personas agradecidas, y más felices, son capaces de hacer algo sin esperar nada a cambio.

2) ¿Por qué solo existo cuando necesitas algo?
Si alguien no es agradecido tiende a experimentar más emociones incómodas. También a creer que tiene derecho a todo solo por existir y que las personas que lo rodean solo lo buscan por lo que hacen por ellos. Es un gran error, porque las relaciones son bidireccionales y no unilaterales.
3) Yo estaba ahí cuando no tenías a nadie
Las personas desagradecidas instan a las otras a que trabajen por la relación. Una actitud que, por ejemplo, desarrollan las personas manipuladoras que buscan aislar a sus parejas. Suelen decirles que solo ellas estaban para ayudarlas y les hacen sentir que son imprescindibles.
4) Nunca me das las gracias cuando hago cosas por ti
Los niños que crecen con padres que priorizan la gratitud suelen tener mejores relaciones sociales y una salud emocional equilibrada. Si los padres esperan recibir gratitud por cada acción que realizan terminarán por exigir que se les dé las gracias por comportamientos normales de una relación saludable.

5) ¿Por qué siempre me haces sentir así?
Las personas desagradecidas no se hacen cargo ni asumen la responsabilidad de sus acciones, y esperan que los demás sacrifiquen su bienestar emocional para apoyarlas de manera incondicional. Además, cuando se les confronta sobre ello se hacen las víctimas.
6) Siempre me siento infeliz y no sé por qué
Las personas que expresan gratitud con mayor frecuencia son generalmente más felices que aquellas que no lo hacen. Por eso, las que no expresan gratitud se sienten insatisfechas en casi todo momento.