Tu perro puede entender más de lo que imaginas y ciertas palabras pronunciadas con un tono cariñoso lo hacen feliz.
Un adiestrador revela que palabras como “sí”, su nombre o “afuera” pueden disparar su alegría tanto como un premio.
El poder de la voz y una palabra sencilla refuerzan la confianza, el vínculo y el bienestar entre un perro y sus «humanos».
Usarlas a diario no solo mejora la comunicación: también convierte lo cotidiano -una orden, un saludo o una salida- en momentos de felicidad para tu mascota.
Los perros no solo responden al lenguaje corporal, las caricias o los premios. Según una nota reciente de Parade Pets, hay palabras concretas que, cuando se pronuncian con tono alegre y consistencia, pueden provocar felicidad en tu perro.
La entrenadora profesional Shannon Kenny (CPDT-KA) explica que los perros tienen la capacidad de reconocer palabras humanas y que pueden asociarlas a experiencias positivas: cariño, comida, juegos, salidas.

A continuación, las 8 palabras más efectivas para alegrar a tu perro y por qué funcionan:
- 1. “Sí”. El clásico “sí” funciona como marcador de recompensa: señala el momento exacto en que el perro hizo algo bien, anticipando una golosina o un premio. Con el tiempo, la sola palabra adquiere significado.
- 2. Su nombre. Decir el nombre de tu perro siempre es un llamado de atención y para muchos perros se asocia con situaciones positivas: caricias, juegos, paseos, comida. Su nombre puede convertirse en su “palabra favorita”.
- 3. “¡Hola!”. Un saludo amistoso y entusiasta transmite alegría. Para muchos perros, «hola» anticipa afecto, interacción humana o la presencia de alguien querido.
- 4. “OK”. Esta palabra funciona como señal de “liberación”: por ejemplo, puede significar que ya puede moverse tras una orden de espera. Representa libertad, exploración o jugar, lo que a muchos perros les encanta.
- 5. “Afuera” / “Outside”. Decir “afuera” puede disparar entusiasmo instantáneo: muchos perros asocian esta palabra con salir, pasear, correr o jugar al aire libre, actividades muy esperadas.
- 6. “Cena” / “Dinner”. La comida es un momento muy esperado. Para un perro, escuchar “cena” significa rutina, seguridad y satisfacción. Es una palabra que despierta anticipación y bienestar.
- 7. “Mamá” o “Papá” (Mom / Dad). Para quienes viven en familia con sus perros, decir “Mamá” o “Papá” puede referirse a sus personas favoritas. Esa palabra remite a afecto, protección, compañía y puede generar alegría al escucharla.
- 8. “¡Find it!” (o “¡Búscalo!” / “¡Encuéntralo!”). Este tipo de frase indica juego o búsqueda de recompensas: lanzar una golosina, esconder un juguete, jugar a “buscar y encontrar”. Este tipo de interacción estimula su mente, activa sus instintos y genera felicidad.
¿Por qué estas palabras generan felicidad en los perros?
Según Kenny, la respuesta está en cómo los perros procesan el lenguaje y en la asociación con experiencias. Estudios que observaron la actividad cerebral de perros expuestos a grabaciones muestran que, sí, los perros reconocen palabras humanas.
Además, un perro bien entrenado puede comprender decenas -incluso más de cien- de palabras, en un nivel comparado con el de un niño pequeño. Esto significa que nuestras palabras importan realmente.
Pero no basta con decir palabras: el tono, la entonación y el contexto importan. Un “sí” seco o un “afuera” pronunciado sin emoción difícilmente provocarán la misma reacción. Los perros interpretan tanto nuestro lenguaje como nuestras emociones.

Cómo aplicar estas palabras en el día a día
- Sé consistente. Utiliza las mismas palabras para las mismas situaciones: comida, paseo, juego, recompensas.
- Usa un tono alegre y cariñoso. La emoción transmite seguridad y expectativa.
- Acompaña la palabra con acciones. Por ejemplo: “afuera” + agarra la correa; “sí” + premio; “hola” + caricias.
- Observa su reacción. Si tu perro mueve la cola, se entusiasma, se alegra: esa es la señal de que la palabra tiene efecto.
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