Según datos basados en estadísticas del Banco Central de la República Argentina, la morosidad en billeteras virtuales llegó al 29,9% en febrero, con una suba de más de dos puntos respecto a enero y un salto que triplica los valores registrados hace un año y medio.
El endeudamiento de las familias argentinas a través de billeteras virtuales sigue creciendo y ya alcanzó niveles históricos en Argentina.
El deterioro en la capacidad de pago no se limita al ecosistema digital. En los bancos tradicionales, la mora de las familias también mostró una suba, pasando del 10,6% al 11,2% en el mismo período, el nivel más alto desde 2004. Este comportamiento refleja un problema estructural del sistema financiero, que atraviesa distintos canales de financiamiento y empieza a encender señales de alerta.
En el caso de las empresas, el incremento es más moderado pero igualmente consistente. La mora pasó de 2,8% a 2,9%, mientras que el total del sector privado avanzó de 6,4% a 6,7%. Aunque los números son menores en comparación con los hogares, la tendencia confirma que el aumento de la morosidad se extiende a toda la economía.

El informe del Banco Central descarta que esta situación responda a políticas puntuales de crédito y la define como un fenómeno macroeconómico. En 28 de los 30 bancos analizados se registró un aumento en los préstamos con atrasos, lo que evidencia que el problema es generalizado y sostenido en el tiempo. Dentro de este escenario, Mercado Pago se ubica en una posición intermedia, con una irregularidad del 14,7%, más cercana a la banca tradicional que a otras financieras no bancarias, aunque también impactada por la tendencia creciente.
Uno de los factores centrales detrás de este escenario es el nivel de las tasas de interés. Los préstamos personales continúan en valores elevados, especialmente en créditos otorgados a familias y por entidades no financieras. A comienzos de abril, la Tasa Nominal Anual ronda el 70%, lo que implica una Tasa Efectiva Anual cercana al 100%, sin contemplar el costo financiero total que suma comisiones, seguros e impuestos y eleva significativamente el peso de la deuda.
Con este panorama, el crecimiento de la morosidad aparece como una consecuencia directa de un contexto económico complejo, donde el acceso al crédito se mantiene pero a un costo cada vez más alto. El dato de las billeteras virtuales, cercano al 30%, no solo refleja una tendencia en alza, sino que también anticipa impactos en el consumo y en la estabilidad financiera de los hogares si la dinámica se mantiene en los próximos meses.

