Como es habitual, la marca francesa de lujo Schiaparelli dio inicio este lunes a la semana de la Alta Costura que se celebra cada seis meses en París. En cada temporada, Daniel Roseberry, su director creativo, logra ser noticia por sus innovadores diseños y esta colección Primavera 2026 Couture no fue la excepción.
En esta ocasión, el diseñador reveló que la inspiración para sus diseños le llegó cuando se encontraba haciendo un «retiro creativo» en las afueras de Roma y decidió ir a visitar la Capilla Sixtina.
Las paredes llenas de frescos -pintados antes del reconocido techo de Miguel Ángel- lo motivaron a diseñar vestidos que evocan extrañas criaturas con plumas, tules y brillos. «Trazos afilados y garabatos rápidos se convirtieron en colas de escorpión. Dibujé aguijones y dientes de serpiente, arquetipos quiméricos de la alta costura con veneno», expresó Roseberry.
Sin embargo, lo que más llamó la atención de esta colección fueron las joyas. Los accesorios son un elemento al cual el diseñador de Schiaparelli suele prestar bastante atención en sus presentaciones y esta vez, además de inspirarse en obras de arte que tienen siglos de historia, eligió darle un toque de actualidad.
En un video que se difundió este lunes en redes sociales tras la presentación, Roseberry reconoció que los accesorios que usaron las modelos y las artistas invitadas a la primera fila son recreaciones de las joyas robadas del Museo Louvre en octubre.

«Este es uno de los moños que fue robado y esta es una de las coronas que fueron robadas», dice el diseñador en el video, mostrando algunos de los objetos que desfilaron por la pasarela en la nueva colección «La agonía y el éxtasis».
La actriz Teyana Taylor, nominada al Óscar por su trabajo en la película Una batalla tras otra (2025), fue una de las estrellas invitadas al desfile y llamó la atención de las cámaras con su look de encaje y transparencias, donde la corona de plata con perlas y el collar con moño destacaron.

Sobre la pasarela, la modelo Rosalie Fuchs también llevó piezas imitación de las joyas del Louvre: un collar de diamantes de imitación de cristal y un accesorio en la cabeza hecho con resina, diamantes negros de imitación y pequeñas púas, para asemejar un pájaro.
El atuendo estaba compuesto por un traje en dos partes, con transparencias y una recreación de la piel de los peces globo, además de «pinches» en los hombros para hacer referencia al momento en que estos animales se inflan para defenderse de los ataques.
Demi Moore fue otra gran invitada al show y vistió un look de la marca compuesto por saco y pantalón, que imita al diseño de la piel de un leopardo hecho en terciopelo y satén. En tanto, el abrigo tiene como hombreras inspiradas en sillas de montar, que hacen juego con los pantalones de torero.

Las referencias a los animales se vieron hasta en los zapatos, donde Roseberry no dejó pasar la oportunidad de imitar aves y reptiles que hacían juego con los atuendos de la colección.

El robo del siglo: se llevaron joyas de la época de Napoleón del Louvre
En octubre del año pasado, ocho joyas napoleónicas de un valor histórico inestimable fueron robadas del museo del Louvre, el más grande del mundo, cuando los turistas ya habían ingresado.
Entre ellas estaban la diadema de la emperatriz Eugenia, de Marie Louise y Hortensia; un broche, un collar de esmeralda, aros de esmeralda y de diamantes, que desaparecieron de las vitrinas de la Galería Apolo.

La diadema de coronación de la Emperatriz Eugenia, la novena pieza, se les cayó a los ladrones. Se rompió y la abandonaron en la carrera.
El museo fue cerrado durante tres días. El servicio de conservación del Louvre estimó los daños en unos 102 millones de dólares.
En los últimos meses detuvieron a algunos sospechosos del robo y hasta apareció un video del episodio. Pero las joyas aún no aparecen.

