Ante los últimos días del mes de agosto, comienzan las predicciones de cuándo podría desarrollarse uno de los eventos más populares a nivel climático: la Tormenta de Santa Rosa. Este año, las proyecciones meteorológicas coinciden con la tradición, y según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), llegará el sábado 30 de agosto.
Con menos chances por la mañana y más probabilidades por la tarde y la noche, las lluvias y tormentas dirán presente este sábado en el Distrito. En tanto, el SMN prevé doce grados de mínima y 19 de máxima. Asimismo, este 2025 la Tormenta de Santa Rosa viene acompañada de otro fenómeno climático: la ciclogénesis.
Como resultado, especialistas advierten que la tormenta de este sábado y domingo podría ser una de las más intensas de los últimos tiempos. Acorde a las estimaciones del SMN, en pocas horas se acumularían entre 40 y 70 milímetros de agua en pocas horas. Además, predominará la actividad eléctrica y ráfagas de viento que comprometerán varias provincias del centro y noreste del país.


El origen de este fenómeno, que suele afectar a una importante porción del sudeste de Latinoamérica, se remonta a la festividad de Santa Rosa de Lima, Patrona de la Iglesia Católica de Lima, de Hispanoamérica, de las Filipinas y de las Indias Orientales.
Para entender el trasfondo histórico de la leyenda, es necesario remontarse al año 1615. En aquel entonces, un temporal impidió el ingreso de invasores a la ciudad de Lima, en Perú. Este fenómeno meteorológico fue atribuido a la intercesión de Isabel Flores de Oliva, nombre de nacimiento de la Virgen Santa Rosa de Lima.
Con los barcos anclados frente al Callao, Santa Rosa y otras mujeres acudieron a la iglesia de la Virgen del Rosario para rezar ante el Santísimo Sacramento y pedir a Dios que librara del saqueo a la capital. La santa se quedó delante del sagrario, con ánimo de protegerlo.


En ese momento, se desató una violenta tormenta que dispersó a los invasores e impidió su desembarco. Para los fieles, no se trató de una coincidencia, sino de un milagro atribuido a la joven. En una ciudad done las lluvias eran muy poco frecuentes, la aparición de un temporal resultó más que sorprendente.
La historia circuló rápidamente y quedó grabada en la memoria colectiva. Desde aquel entonces, cada tormenta que ocurre en torno al 30 de agosto, ya sea los días previos o posteriores, se asocia con la intervención de Santa Rosa. Y con el paso de los siglos, la creencia se expandió por varios países de América Latina y se incorporó al calendario popular.
Explicación científica del fenómeno
Según el Vocabulario Meteorológico Internacional de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), se denomina “tormenta” a la descarga brusca de electricidad atmosférica que se manifiesta por un resplandor breve (relámpago) y por un ruido seco o estruendo sordo (trueno). Las tormentas se asocian a nubes convectivas las que generalmente, aunque no siempre, generan precipitaciones intensas en forma de chaparrón de lluvia o, en ocasiones, de nieve o granizo, así como también vientos fuertes.
Durante el invierno no suelen ocurrir este tipo de tormentas dado que, para su desarrollo, se requieren ciertas condiciones atmosféricas y energéticas que son más propias de la primavera y el verano. Sin embargo, ya a fines de agosto, aumenta la disponibilidad de energía del Sistema Climático Terrestre, produciéndose importantes cambios en la circulación atmosférica regional.
La presencia de aire cálido y húmedo proveniente del norte, sumado al aumento de la radiación solar sobre el suelo y a la frecuente entrada de perturbaciones sinópticas desde el oeste en niveles medios de la atmósfera, puede dar lugar a la aparición del fenómeno de tormenta al final del invierno, en fechas cercanas al 30 de agosto. Dichas perturbaciones se producen debido a que el Polo Sur se mantiene aun muy frío, mientras que la mayor parte del país comienza a calentarse por la mayor entrada de energía solar.



La Tormenta de Santa Rosa a lo largo de los años
Según un análisis elaborado por el SMN, en los 119 años de registros del Observatorio Central Buenos Aires, en 68 oportunidades (en el 57 por ciento de los casos) se produjeron tormentas en los días próximos al del santoral de Santa Rosa de Lima. No obstante, no siempre estuvieron asociadas a precipitaciones intensas y/o abundantes.
El aumento de la frecuencia de tormentas se observa a partir de la década del ’90: solo en los años 1995, 2005, 2006, 2007 y 2013 no se observó este fenómeno durante los días considerados. En tanto, de las décadas con mayor frecuencia de este episodio son la del ’90 y ’10 (nueve casos) y la del ’50 (ocho casos). Así mismo entre los días considerados pudieron haber tenido lugar episodios de lluvias sin tormentas, los cuales no fueron considerados en el análisis.
Cabe aclarar que la llamada Tormenta de Santa Rosa no se observa en todo el país. Excepto en el este y el centro del país, es difícil que se manifieste con actividad eléctrica. Además, en el noroeste argentino, la extrema sequedad del aire en esta época del año hace muy poco probable la ocurrencia de actividad tormentosa.