FATE es noticia nacional, como lo fue y es el cierre de empresas en los dos años de Javier Milei como Presidente. Según datos publicados por el Ministerio de Capital Humano entre noviembre de 2023 (justo antes de la asunción de Milei) e igual mes de 2025, se perdieron casi 300.000 puestos de trabajo asalariados formales.
El reciente informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), «desde enero 2024 hasta el 5 de febrero 2026 se registraron al menos 717 casos de conflictividad laboral en todo el país».
El sector más perjudicado por los conflictos laborales fue la Industria con el 62,1%. Las ramas más afectadas fueron: textil, alimentos y la metalurgia y siderurgia, fundamentalmente como consecuencia de la apertura importadora. Por último, la Construcción acumuló el 3,3% de los casos, siendo la obra privada la más afectada. El sector Servicios representó el 16,9% de los casos. Las actividades de Recreación y esparcimiento (Hotelería, Restaurantes, Bingos y Casinos), Transporte, Medios de Comunicación y Sanidad fueron los de mayor alcance. El sector Primario acumuló el 9.5% de los casos, donde la mayor afectación se dio en el sector de Hidrocarburos y Servicios Petroleros, el Pesquero, y la Minería. El Comercio representó el 8.2% de los casos, Supermercados fue el subsector más afectado.
El trabajo de CEPA presenta el apartado geográfico. «Gran parte de la zona centro del país acaparó el 48% de los casos de conflictividad laboral: Buenos Aires 25,8%, Santa Fe (10,5%), Córdoba (6%), CABA (5,7%) y Entre Ríos (3,3%). Cabe destacar que, por fuera de la zona centro del país, en el sexto lugar de mayor conflictividad se encuentran Tierra del Fuego (4,2%) seguido por Tucumán (3,3%).
Haciendo foco en el distrito de Moreno, el impacto del modelo no ha merecido cuestionamientos profundos, con acreditación de datos estadísticos por parte del «bloque marielista» que no pierde nunca la oportunidad de abordar la política mileísta y sus resultados territoriales.
Posiblemente sea porque las «malas» noticias pueden opacar el rótulo de «municipio con más radicación de industrias».
Pablo Lopardo (MST en el Frente de Izquierda) terminó su mandato como concejal sin obtener de su par de Unión por la Patria, el «industrialista Federico Fongi«, el informe respecto a la cantidad de puestos de trabajo que, bajo su gestión, generaron los parques industriales en el distrito.
Solo el año pasado, atravesado por una contracción de la actividad productiva y comercial, los efectos en el mercado de trabajo en Moreno dejaron evidencias: «Disminución del empleo registrado, cierre y/o reducción de establecimientos productivos, especialmente pequeñas y medianas empresas, y un incremento de la conflictividad laboral«.
Hay un dato muy revelador: se confeccionaron más de 500 expedientes por distintas problemáticas laborales. Del análisis más desglosado, fueron 228 despidos sin causa justificada, todos del sector privado. Hay que sumar cerca de 70 trabajadores /as que debieron acceder a acuerdos espontáneos y percibir el pago de indemización.
Cabe reiterar las causas que alimentan el industricidio: despidos sin invocación de causa, incumplimiento de las indemnizaciones legales; violación de convenios colectivos de trabajo; aumento del trabajo nformal como alternativa ante la pérdida de empleo registrado y enormes problemas para la reinserción laboral de trabajadores despedidos.
Hay conflictos colectivos de alto alcance, Curtiembre de Paso del Rey y Cables Epuyen SRL, ambos casos en concurso preventivo de acreedores. No puede pasar desapercibido el cambio de patronal: transferencia de gran parte de personal entre Chatell S.A. a Danville S.A.
Moreno no es una isla. Lo obvio siempre debe ofrecer una explicación porque las noticias, antes de ser buenas o malas, son simplemente hechos de la realidad: los parques no tapan el bosque.



