“¿Nadie sabía en Italia que esto iba a pasar? Quedamos un montón patas para arriba estando ya acá», comenta Malu, que se conectó a un Live de Facebook que organizó el diputado italo-argentino Franco Tirelli para explicar qué puntos discutirá desde su banca en el parlamento italiano para que, como dice, «el nuevo decreto-ley haga el menor daño posible a los descendientes».
Entre los miles de argentinos que aspiran a obtener el passaporto rosso, Malu está entre los que, cansados de la demora en los consulados del país, decidió viajar a Italia a tramitar directamente la ciudadanía.
Llegó apenas unas semanas atrás, y como iba a iniciar la reconstrucción -así se llama al camino de atrás hacia adelante para probar el vínculo con un antepasado nacido en Italia- desde su bisabuelo, también está entre los «varados de la ciudadanía italiana» y se quedó afuera de poder obtenerla.
El viernes, el Gobierno de Italia decidió ponerle un freno al ius sanguinis (derecho de sangre) y limitó la posibilidad de convertirse en italianos sólo a quienes tengan un padre o un abuelo italiano.
Los bisnietos no pueden tramitarla más, salvo que alguno de sus progenitores haya nacido en Italia o haya vivido un mínimo de dos años en ese país antes de tener a su hijo.
«Con mi pareja llegamos a Turín el 16 de marzo. Teníamos que estar 15 días en el departamento de mi hermano, porque hoy, 1° de abril, íbamos a fijar residencia. El 28 de marzo salió el decreto-ley y básicamente no pudimos hacer nada, ni pedir turno para fijar residencia ni nada. Hasta nos casamos para venir a hacer la ciudadanía«, dice Eliana Gómez a Clarín.

«Tengo todos los papeles listos para presentar en la comuna, y hoy me dijeron que hasta el 28 de mayo no van a recibir ni dar turnos de nada. Así que son dos meses bastantes duros, porque no se puede trabajar en blanco y a la espera de que decidan si realmente nos tenemos que volver o no», describe.
Ella, de 30 años y que vivía en Río Cuarto, Córdoba, quería tramitarla a través de su bisabuelo. De hecho, a su hermano le otorgaron la ciudadanía hace unos meses, y viajó con la esperanza de agilizar la suya.
«En Argentina dejamos el trabajo, dejamos la casa, vendimos cosas y de un día para el otro te dejan a la deriva. Voy a tener que buscar alguna ‘changa’ para poder solventar los gastos de estos dos meses, porque no sabemos qué va a pasar. Muy incierto todo. La comuna me dijo que ni me iban a poder fijar residencia, porque ellos tampoco saben qué hacer«, cierra Eliana.
Julián Mengo (25) y su pareja, argentinos recién casados, tienen pasajes para viajar este lunes a Italia. Están en Alemania, donde él, que es de Mar del Plata, tenía una visa work & holiday (de viaje y turismo) por un año. «Este decreto prácticamente me arruinó», dice a Clarín.
«Vine a Europa para trabajar y poder ahorrar mientras buscaba las actas de mi bisabuelo para armar la carpeta para la ciudadanía. Me gasté más de 500 euros sólo en actas, que terminé de conseguir hace dos meses, otros 1.000 euros para armar la carpeta, y con una gestora conseguí un contrato de alquiler en Italia por 6 meses. El viernes, cuando en el bus leí la noticia, no lo podía creer. Fue un shock«, afirma Julián.
«Estoy viendo qué solución puede haber, no tengo más tiempo de residencia legal en Alemania. Me quedan 5 días para ya tener que salir de Europa. Espero que en estos dos meses rechacen el decreto porque no sé qué hacer».
El decreto que cambió el trámite de ciudadanía italiana
“Los argentinos pasamos a pagar justos por pecadores”, marca Tirelli. Se refiere a que, como expresó el ministro de Relaciones Exteriores de Italia, el abuso de gestores y estudios jurídicos que «lucraban con la necesidad de quienes querían conseguirla, para trabajar de forma legal en la Unión Europea, llevó a tomar esta decisión tan restrictiva».
“Estoy en Italia hace una semana, vendí todo para venir. Estoy desempleado y pagué 4 meses de alquiler por adelantado”, dice Ale.
“¿No se puede pedir una prórroga? Soy ciudadana desde diciembre y mi hijo tiene turno para agosto en el consulado. Tiene 19 años”, deja en los comentarios Valeria Laura. «Aún no le cancelaron, pero según este decreto él queda afuera, porque es hijo de un italiano no nacido allá». Su problema es que no sabe si va a poder llevar a su hijo con ella a Italia.
Tras el Live, Tirelli habla con Clarín y, por todas estas dudas, pide mantener la calma e «ir a la lógica».
Recomienda que «no viaje nadie más que no esté cubierto por el decreto-ley, es decir, sólo hijos o abuelos», porque explica, «Italia funciona igual que Argentina, si sale aprobado (en estos 60 días tiene que tratarse) y se modifica, vuelve a la cámara de origen por esas modificaciones, y si no se aprueba, muere ahí».
A quienes son bisnietos y tenían la esperanza -incluso con los pasajes comprados- de viajar para tramitar la ciudadanía en una comuna italiana y así ahorrarse la demora en conseguir un turno consular desde Argentina, «con dolor» les recomienda soltar esa idea.
El gobierno italiano tiene más de 50 diputados de diferencia con la oposición. La limitación a la ciudadanía «va a salir», anticipa Tirelli.
“Encontramos apoyo de los distintos partidos, incluso también de Fratelli Italia, y creemos que va a ser una negociación muy larga, de 60 días, y muy dura, pero creemos que vamos a poder evitar el mayor daño posible para los descendientes. Que el derecho se sangre se corte en bisabuelos, no en abuelos”.
Es un hecho que, si se aprueba, el Movimiento Asociativo Italianos en el Exterior (MAIE), el partido por el que es diputado, va a pedir la inconstitucionalidad de un punto en particular sobre los «nuevos italianos», que son quienes no nacieron en Italia, obtuvieron la ciudadanía y quieren transmitirla a su descendencia.
¿Cómo pueden inscribir a hijos menores como ciudadanos italianos? “Es totalmente discriminatorio que no se pueda inscribir a hijos menores como italianos salvo que el progenitor haya nacido en Italia o haya vivido más de 2 años en Italia. Hace que haya un ciudadano de primera que nació en Italia, y un ciudadano de segunda que se hizo italiano en el exterior”, apunta el diputado.
Qué pasa con quienes presentaron la carpeta en el Consulado italiano
A partir del viernes 28, los consulados no reciben más trámites de ciudadanía por reconstrucción ni por hijos directos. Sólo se enfocarán en otorgar y renovar pasaportes. Ese es un cambio administrativo, que también deja en stand by a quienes lograron entregar la carpeta en el consulado.
Ahora tendrán que esperar la determinación parlamentaria para saber si el trámite sigue desde un consulado en Argentina o se centraliza en una oficina en Roma que se creará para centralizar todos los trámites de extranjería.
«Se terminaron los turnos en los consulados», sentencia Tirelli. “Se aconseja que sólo se presenten en las comunas a hacer el trámite si su caso entra en el decreto-ley, es decir, si son hijos o nietos de italianos. Nadie más”.
Por el momento, también están suspendidas las ciudadanías por matrimonio. El proyecto de ley, que terminaría de afinar las limitaciones del decreto-ley e incluso podría ser aún más restrictivo- podría decir que sólo se concede la naturalización por matrimonio si uno de los dos de la pareja es italiano y vive en Italia.
AS