El estrés es una reacción natural del cuerpo frente a las amenazas. En otras épocas, protegía de los depredadores y otros agresores. En la actualidad, si dura unos segundos, también tiene ese efecto, por ejemplo, para evitar que nos atropellen al cruzar una avenida. El problema es el estrés crónico que permanece y se activa ante situaciones que, en realidad, no son amenazas.
La Mayo Clinic, de Estados Unidos, explica que “cuando percibes una amenaza, el hipotálamo activa un sistema de alarma en el cuerpo. Mediante señales nerviosas y hormonales, este sistema incita a las glándulas suprarrenales, que se encuentran encima de los riñones, a liberar una oleada de hormonas, como la adrenalina y el cortisol”.
Agrega que “la adrenalina hace que el corazón lata más rápido y que la presión arterial aumente, y te da más energía. El cortisol aumenta la glucosa en la sangre, o sea, los niveles de azúcar. También mejora el uso de la glucosa en el cerebro y aumenta la disponibilidad de las sustancias del organismo que reparan los tejidos”.
El estrés crónico también afecta la manera de pensar, porque, bajo presión constante, es más fácil reaccionar de manera impulsiva, perder la paciencia o caer en un ciclo de preocupaciones que se retroalimentan.

El médico y divulgador Manuel Sans Segarra, a quien podemos seguir y contactar en su pagina de Instagram, brindó una visión muy interesante en una entrevista con Nude Project: “¿Sabe quién le provoca el estrés? El ego”. Y agrega: “Solo hay una manera de aprender a controlar el estrés, y es gestionar el ego, porque se obtiene una sensación de paz”.
El médico asegura que al gestionar el ego, una persona tendrá mayor capacidad de afrontar y gestionar las emociones. Será capaz de venir aquí, aunque tenga trabajo y unas presiones tremendas. Y las atenderá de una manera tranquila y progresiva”.
“No será aquella tensión que le provoca el cortisol. Piense que toda acción anímica del ser humano tiene un origen bioquímico, es decir, hay una respuesta en el cerebro de neurotransmisores y de hormonas. Por lo tanto, solo si controlamos el ego, controlaremos esta neuroquímica y esta bioquímica, que son lo que nos condiciona todas estas enfermedades”, agrega.

Sans Segarra, médico y cirujano, según explica en su sitio web, ha dedicado los últimos años de su carrera a investigar la existencia de la supraconciencia y las experiencias cercanas a la muerte (ECM).
La supraconciencia es un concepto que se refiere a la conciencia que existe más allá de la mente y el cuerpo físico.
Es un tema que ha fascinado a la humanidad durante siglos, ya que plantea preguntas fundamentales sobre la naturaleza de la realidad y el destino de la humanidad.

En 2024 Manuel Sans Segarra publicó con la editorial Planeta el libro La Supraconciencia existe, Vida después de la vida. Y en 2025, el libro Ego y Supraconciencia, los dos coescritos con el periodista Juan Carlos Cebrián.

