La desinformación genera temores infundados sobre este procedimiento que es seguro y puede salvar vidas. Los registrados contribuyen a una red internacional que conecta a pacientes con esperanza de trasplante en todo el mundo.
jueves 03 de abril de 2025 | 16:03hs.
La mayoría de las donaciones se hacen a través de la máquina de aféresis y es ambulatorio.
Existen algunos mitos y miedos en torno a ser donante de médula ósea que se corresponden con un desconocimiento acerca de esta práctica que no representa otra cosa más que salvar vidas.
En Misiones, el Banco de Sangre, Tejidos y Biológicos (BSTB) y el Cucaimis desempeñan un papel fundamental en la promoción de la donación. Cada persona al ir a donar sangre a los bancos habilitados en la provincia es consultado si quiere ser donante o bien puede expresar su deseo de serlo y durante la misma extracción se le saca una muestra para analizar. A partir de entonces empieza a formar parte de un registro de donantes a nivel mundial.
Hasta la fecha, 12.614 personas en Misiones se inscribieron como donantes de médula ósea. De este total, 162 fueron preseleccionadas y 24 realizaron una donación efectiva. El año pasado se sumaron 375 nuevos inscriptos, 30 personas fueron preseleccionadas y seis realizaron la donación.
A nivel nacional, en 2024 donaron células progenitoras hematopoyéticas (CPH) 98 personas, de las cuales el 40% beneficiaron a pacientes argentinos y el 60% a pacientes en el exterior. En total, 142 personas fueron trasplantadas con donantes no relacionados, con un 28% de donantes provenientes de Argentina y los demás con donantes del exterior: Inglaterra, Alemania, Polonia, Estados Unidos, Chile, Brasil, entre otros.
Este registro internacional permitió que pacientes sin donantes familiares puedan acceder a trasplantes de médula ósea, aumentando sus posibilidades de recuperación. Conectado con la Red Internacional de Registros, Argentina participa activamente en el intercambio de CPH con otros países, asegurando que pacientes nacionales y extranjeros puedan recibir la ayuda que necesitan.
«La gente asocia la médula ósea con la médula espinal y que le vamos a pinchar la columna y esto no tiene nada que ver. La médula ósea es la parte esponjosa del hueso. Hay gente que no puede producir esto, ya sea porque tiene una patología o por alguna carencia. Entonces los hematólogos son los que deciden si se va a un trasplante o no», explicó Joaquín Suárez Romanazzi, director del Banco de Sangre del Parque de la Salud.
Y añadió: «Para que se haga ese trasplante, para que una persona sea compatible con otra, tiene que tener un alto porcentaje de igualdad genética».
Los requisitos
Para inscribirse como donante, es necesario tener entre 18 y 40 años, estar sano, pesar más de 50 kilos, estar en condiciones de donar sangre. Para ello se debe acudir al Banco de Sangre en Posadas o a los Servicios de Hemoterapia de los hospitales de Oberá y Eldorado.
Una vez inscripto, se toma una muestra de sangre para analizar el código genético (HLA). El compromiso es a largo plazo, ya que pueden pasar años antes de que un donante sea compatible con un paciente.
Existen dos formas de donación de CPH. Una es por aféresis, que representa el 85% de los casos; se separan las células CPH de la sangre a través de una máquina de aféresis. «Lo que sí se da una medicación antes, cosa de que estas células madre que están en la médula ósea pueden salir al torrente circulatorio y así nosotros les pescamos con la máquina. Esa máquina tiene la capacidad devolver todo lo que no necesitamos, solamente sacar esas células madre», explicó Suarez Romanazzi.
La segunda es por punción en la cresta ilíaca que se realiza bajo anestesia y requiere un día de internación. Este procedimiento se da en el 15% de los casos.
Un compromiso con la vida
Donar médula ósea es un acto de solidaridad que puede salvar vidas. La compatibilidad genética es clave, por lo que cuantas más personas se inscriban, mayores serán las oportunidades de realizar trasplantes exitosos.
«Invitamos a la gente a que se acerquen a donar sangre, que manifiesten que quieren ser donantes, van a ir a un registro. La posibilidad de que se les llame son bajas y esperemos que siga así porque si aumentan las posibilidades es porque aumentaron las patologías en el mundo», cerró el profesional.