A 11 años de la primera movilización nacional, las principales ciudades del interior cordobés también protagonizaron este miércoles una jornada histórica de lucha contra la violencia de género. Miles de personas se movilizaron en un clima atravesado por la conmoción del reciente femicidio de Agostina Vega y el rechazo al desmantelamiento de políticas públicas de género.
En Río Cuarto, la convocatoria superó los 5.000 manifestantes. La jornada comenzó con una asamblea en el Galpón Blanco y continuó con intervenciones artísticas en El Andino, para culminar en una masiva concentración frente a los Tribunales, donde se exigieron leyes que protejan a las mujeres y se criticó duramente la «inoperancia del Poder Judicial» y la lentitud burocrática en el caso de Agostina Vega.
En Alta Gracia la movilización tuvo un carácter regional inédito, con columnas que partieron a pie desde Villa La Bolsa y Valle Alegre. Además del pedido por Agostina, el Valle de Paravachasca reclamó por la aparición con vida de Delicia Mamani Mamani, desaparecida desde 2025. El documento de cierre apuntó contra el gobierno de Javier Milei por «negar los femicidios y desfinanciar las políticas de género».
En Villa Carlos Paz, la marcha partió desde la «Plaza del Avión» hacia el centro. La comunidad volvió a reclamar justicia por Andrea Castana, cuyo crimen en el Cerro de la Cruz sigue impune tras más de una década y recordó a Ingrid Vidosa. «Tu ausencia duele, pero tu recuerdo es nuestro refugio de lucha», rezaban las pancartas en una jornada marcada por el dolor y el compromiso de no olvidar.
En Villa María cientos de personas se concentraron en Plaza Centenario y marcharon hacia los Tribunales provinciales. El momento más emotivo fue el testimonio de Eliana Becerra, madre de Delfina Aimino, víctima del primer femicidio del año. También se exigió la aparición de Lian Gael Flores Soraide, el niño desaparecido en Ballesteros.
Mientras que en San Francisco la movilización partió desde Plaza Vélez Sarsfield hasta el Centro Cultural. La jornada contó con la presencia del intendente Damián Bernarte, quien afirmó que «nadie se acostumbre a convivir con lo inaceptable». Desde el Movimiento Feminista destacaron que, a 11 años del primer grito, la participación de los vecinos demuestra que la violencia de género sigue conmoviendo a la sociedad.




