La situación de la ganadería en el Chaco y en el país vuelve a encender señales de alerta. Así lo expresó el productor Enrique Santos, expresidente de la Sociedad Rural del Chaco, quien advirtió sobre un proceso de descapitalización en el sector y una marcada reducción del stock bovino. «Me estoy descapitalizando. Hay casi 9 millones de cabezas menos en el país porque la gente va vendiendo y lo que se vende en el campo no vuelve más», señaló en diálogo con NORTE, al describir el complejo escenario que atraviesa la actividad pecuaria.
Santos ilustró el momento con una anécdota ocurrida días atrás en su establecimiento de Selvas del Río de Oro, luego de una jornada de vacunación contra la aftosa. Mientras observaba una «cola de parición» -los últimos terneros nacidos del año- decidió pesar a los animales y reparar en uno en particular. «Veo un ternero blanco muy lindo y pregunto si estaba entero. Me dicen que no, que estaba castrado, pero que era hijo de «Milei», el único toro Brahman que tenemos», relató. El productor explicó que el animal había sido nombrado así por la peonada, antes de las elecciones presidenciales pasadas y que lo había adquirido en Virasoro (Corrientes) en julio de 2023.
Posteo y anécdota
La anécdota relatada a través de sus redes sociales sumó un matiz político cuando mencionó a un vecino, a quien pensaba regalarle el ternero. «Me dijeron que no quería saber nada con ese nombre, que lo había votado y ahora no quería escuchar más», contó. El relato continuó con tono distendido, pero dejó entrever el malestar que atraviesa a parte del sector rural. Incluso, el vecino sugirió bautizar a un burro del establecimiento con el nombre de un funcionario nacional, en una crítica cargada de ironía.
Más allá de su comentario, Santos puso el foco en la problemática de fondo: la pérdida de stock ganadero y la falta de incentivos para sostener la producción. Según indicó, la venta constante de hacienda, sin reposición, está generando un deterioro estructural que podría tener consecuencias a mediano plazo. Mientras tanto, en los campos chaqueños, la incertidumbre convive con historias cotidianas que reflejan el humor social y económico de la actividad.



