Mientras crece la ansiedad para que entre los próximos excarcelados del régimen interino de Delcy Rodriguez sea beneficiado el gendarme Nahuel Gallo, detenido arbitrariamente hace más de un año y medio en Venezuela, el presidente Javier Milei encargó al canciller Pablo Quirno para que apure las gestiones ante el gobierno de Donald Trump y el de Giorgia Meloni por el efectivo.
Este lunes se conoció la excarcelación del argentino israelí Yacoov Harari, de más de 70 años y detenido como Nahuel desde 2024.
Con Estados Unidos hubo siempre pedidos para que gestionen ellos la liberación del gendarme argentino ante el Departamento de Estado. Fueron hechas por la ex ministra de Seguridad Patricia Bullrich -hoy senadora- y por el embajador en Washington, Alec Oxenford, ante el equipo de Marco Rubio. Ahora, luego de las últimas críticas hacia Lula da Silva y Brasil formuladas por Milei y los jóvenes libertarios en X, el gobierno brasileño decidió abandonar la representación de los intereses argentinos en Caracas, por lo que Italia tomará la posta. Y con ello también los reclamos por los argentinos presos, cuyo número se estima en tres con Nahuel Gallo, pero habría un cuarto de nacionalidad argentino venezolana.
Este jueves 15 Brasil abandonará las sedes argentinas en la capital venezolana, de donde, también tras los tuits de Milei hacia la dictadura de Maduro fueron echados todos los diplomáticos nacionales. No hay relaciones bilaterales que permitan gestiones directas por ejemplo por Nahuel Gallo, cuya responsabilidad ahora recae en Quirno.
Así, a diferencia de lo que pasaba durante la gestión del excanciller Gerardo Werthein, que delegó en Bullrich las gestiones por el efectivo preso forzosamente en la cárcel de El Rodeo I desde el 8 de diciembre de 2024, Quirno se puso al frente de las negociaciones, que también enfrentan desafíos a varias puntas que le ha dado Milei.
A la liberación del gendarme, cuyo operativo de traslado a la Argentina estaría listo, se suma el futuro de las relaciones con Venezuela, según lo conversó ya el propio Milei. Y eso implica, al momento, buscar relaciones con el interinato de Delcy Rodríguez, y hasta pensar en colocar allí un encargado de negocios, en principio. Pero no se descarta hasta un embajador y con ello habrá que ofrecerle a los venezolanos la reapertura de su sede en Buenos Aires.
Milei habló de ello ya con varias varias personas, contaron a este diario fuentes empapadas en la cuestión. Lo habló, por ejemplo, con la activista venezolana Elisa Trotta y con la diputada PRO libertaria Sabrina Ajmechet el jueves pasado. Hablaron de González Urrutia, de María Corina Machado, a quien Trotta promueve como líder, de los presos políticos y de Nahuel Gallo, cuyo estado de salud se desconoce porque está incomunicado. Yalitza García, la mamá de su pareja e hijo -ambos en Buenos Aires- está haciendo una vigilia en las afueras de la cárcel de El Rodeo I, a la espera de que lo liberen.
Si bien a horas de la captura en Caracas de Maduro por parte de un comando enviado por Trump, la Cancillería argentina emitió un comunicado respaldando a Edmundo González Urrutia como presidente electo, el delfín de María Corina Machado, el reconocimiento de Trump para Delcy Rodríguez como la líder de esta transición descolocó al Gobierno. Y Milei se encuentra recalculando su vínculo futuro con Venezuela.
Más aún en las últimas horas, Meloni decidió reabrir su embajada en Caracas bajo el gobierno de Delcy Rodríguez. Ello vuelve a poner en situación incómoda al gobierno argentino, que sigue a sus aliados incondicionales, pero cuyas políticas exteriores giran permanentemente de cara a sus propios intereses. Las de Argentina no.
En tercer lugar, Quirno tiene sobre sus hombros, además del gendarme Gallo, las futuras relaciones con Venezuela, la firma del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, y la firma de otro con Estados Unidos que todavía se demora. Y además, Milei le ha dado la responsabilidad del armado del bloque de derecha y liberal que quiere liderar -por ahora con 10 países- y en contraposición a Lula da Silva de Brasil, a quien compara con Maduro.
“Marco Rubio es el mejor Secretario de Estado y un gran amigo. Con tantas responsabilidades, está trabajando por los Estados Unidos para ayudar a que Venezuela esté mejor. Aunque tarde un poco, ¡lo esperamos pronto por acá!” 🇦🇷🇺🇸 pic.twitter.com/cT0DZf0Ucn
— Peter Lamelas, MD, MBA (@pldocmd) January 11, 2026
Hay un inconveniente con eso. Así como Lula mantuvo relaciones con Caracas en estas décadas, y fue parte del diálogo con Maduro y la oposición, que también avaló el gobierno de Joe Biden, es quien impidió la entrada de Maduro al bloque de los BRICS y quien negocia ahora sus propios asuntos políticos y comerciales directamente con Donald Trump en una región que no tiene líderes, pero sí grandes divisiones.
Por lo pronto, el embajador Peter Lamelas tuiteó el domingo un mensaje sugerente que da entender que se está trabajando para que haya una visita al país del secretario de Estado. “Marco Rubio es el mejor Secretario de Estado y un gran amigo. Con tantas responsabilidades, está trabajando por los Estados Unidos para ayudar a que Venezuela esté mejor. Aunque tarde un poco, ¡lo esperamos pronto por acá!», escribió.
Este lunes, la embajada estadounidense anunció la llegada al país del embajador de Trump ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Leandro Rizzuto. Mantendrá reuniones con los ministros de Relaciones Exteriores, Defensa y Seguridad Nacional. Rizzuto es un empresario y el comunicado oficial de la visita dice que viene a «facilitar» el «comercio regional», a fortalecer «la seguridad hemisférica» y ampliar «asociaciones que promuevan la prosperidad en toda la región».

