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Miles de mujeres han marchado este 8 de marzo en distintas ciudades de América Latina con motivo del Día Internacional de la Mujer, en movilizaciones marcadas por denuncias sobre retrocesos en derechos y el aumento de la violencia feminicida en la región.
Las movilizaciones se han extendido por países como Chile, El Salvador, Ecuador, Perú, Bolivia, Brasil, Uruguay, Guatemala o México y han mostrado una vez más consignas como «Ni una menos» o «Faltan las asesinadas», a las que se han sumado otras como «Ser feminista también es ser antiimperialista» o «La ultraderecha es y siempre será machista».
Las manifestantes de distintas zonas de la región han alertado sobre retrocesos en derechos y políticas que amenazan avances logrados en materia de igualdad, desde restricciones a derechos reproductivos hasta medidas que profundizan la precarización y la desigualdad.
Las marchas también han puesto el foco en el aumento de la violencia feminicida en países como Brasil, México y Ecuador, donde grupos feministas han denunciado la persistencia de asesinatos de mujeres y han exigido políticas efectivas de prevención y justicia.
Represión y retrocesos de derechos
Al grito de «Ni un paso atrás», miles de chilenas han salido a las calles de Santiago para conmemorar un nuevo 8M, a tres días de que la extrema derecha llegue por primera vez al poder en Chile, y han alertado de los riegos que suponen para los derechos de las mujeres las convicciones ultracatólicas del futuro mandatario, José Antonio Kast.
«En unos días tendremos un Gobierno que ha declarado abiertamente tener una agenda antiderechos de las mujeres y estamos convocando a organizarnos», ha dicho a EFE Vesna Madariaga, vocera de la Coordinadora 8M, la principal organización feminista del país.
Con carteles en las que se leían consignas como «¡Qué Kastigo!» o «Aborto sí o aborto no», la marcha partió desde la emblemática Plaza Italia, epicentro del estallido social de 2019, y transcurrió por la principal arteria de la capital.
En el Salvador, unas 200 mujeres y feministas se han movilizaron por una de las principales calles de la capital para exigir la garantía de sus derechos, así como un alto a la violencia machista y los feminicidios que se dan en momentos de «represión» y de «retrocesos» en el país centroamericano, según han denunciado las manifestantes.
Las participantes han recordado a las mujeres que se encuentran detenidas en el contexto de un régimen de excepción en el país, a las desaparecidas y a las madres que «aún buscan a sus hijos desaparecidos».
Al menos 26 casos de feminicidios se perpetraron en 2025 en el país, donde las autoridades no catalogan los asesinatos de mujeres como feminicidios, ni publican estadísticas sobre este tipo de muertes.
En Argentina, las organizaciones feministas se manifestarán este lunes, pero el presidente del país, Javier Milei, sí ha aprovechado la fecha para celebrar el desmantelamiento de las políticas de género instauradas por gestiones anteriores.
«Este 8 de marzo conmemoramos el Día de la Mujer recordando que durante años una causa noble fue utilizada para sostener estructuras políticas millonarias, imponer agendas ideológicas absurdas y dividir a los argentinos. Ese modelo terminó», ha publicado la cuenta oficial de Casa Rosada (sede el Ejecutivo) en su cuenta de X.
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En Quito, capital de Ecuador, miles de mujeres salieron a las calles para manifestarse en contra de las políticas económicas y leyes impulsadas por el presidente del país, Daniel Noboa, que calificaron de «imperialistas», y que, dijeron, han provocado precarización y retroceso en derechos.
‘Con todas, menos con el imperialismo, neoliberalismo y fascismo’ fue el lema de la jornada de este 8M.
Al ritmo de batucada y con diversas pancartas, las manifestantes vestidas de morado y verde también corearon otras consignas como: «Si el papa fuera mujer, el aborto sería ley», «Las niñas no son madres», «Abajo el patriarcado, se va a caer».
Organizaciones feministas, campesinas, estudiantes y trabajadoras se unieron a la marcha en el centro de Lima y otras ciudades de Perú, para exigir a los candidatos presidenciales de los comicios de abril próximo el respeto a sus derechos y el combate a la violencia de género.
La organización feminista Manuela Ramos anunció en sus redes sociales que las mujeres de todo el país se estaban movilizando «por una vida libre de violencias y por derechos que no se negocian».
«#NuestroVotoImporta por la igualdad y la no discriminación», señalaba la pancarta que ha encabezado la movilización de Manuela Ramos.
Aumento de la violencia feminicida
En Brasil, miles de mujeres han desafiado las inclemencias climáticas en la principal avenida de São Paulo para protestar contra el récord de feminicidios en el estado, en donde una mujer es asesinada cada 32 horas.
«Por todas las mujeres que fueron asesinadas y no pudieron estar aquí», rezaba el lema escrito en varios de los carteles.
La marcha ha denunciado la cruda paradoja de un estado que lidera el desarrollo económico del país mientras encabeza las listas de feminicidios: São Paulo pasó de contabilizar 136 víctimas en 2021 a enterrar a 270 mujeres en 2025, lo que representa un aumento del 96 %.
Mientras tanto, en Ciudad de México, miles de mujeres han tomado las calles entre carteles con consignas como «No llegamos todas» y «Ni una hija menos, ni una madre rota más», para denunciar la violencia machista en un país donde alrededor de diez mujeres son asesinadas cada día.
Entre la multitud, adolescentes que marchan por primera vez se mezclan con mujeres que llevan años participando en el 8M, en una movilización que ocurre por segundo año con Claudia Sheinbaum como presidenta de México.
En Guatemala, el respeto a sus derechos y a la vida fueron las principales exigencias de miles de mujeres en la marcha, en un país donde, según afirmaron, reina la violencia y la discriminación.

