Tras una serie de inspecciones municipales motivadas por denuncias vecinales, las firmas Just International Latam y Compañía de Alimentos Fargo (Bimbo) fueron sancionadas económicamente por irregularidades ambientales y de seguridad. Las autoridades detectaron deficiencias en el tratamiento de efluentes, falta de documentación antisiniestral y ruidos molestos, disponiendo un monitoreo permanente para garantizar su adecuación
Durante las jornadas de los pasados jueves 26 y viernes 27 de febrero, los cuerpos auditores de la Secretaría de Producción y Desarrollo, y la Secretaría de Inspección General de la Municipalidad de General Rodríguez, llevaron a cabo un exhaustivo procedimiento en las plantas industriales de dos firmas de gran envergadura: Just International Latam y Compañía de Alimentos Fargo (conocida comercialmente como Bimbo). Las intervenciones, que surgieron tanto de operativos de rutina como del impulso de reiterados reclamos por parte de los vecinos, derivaron en sanciones que ahora tramitan en los Juzgados de Faltas N° 1 y N° 2 del distrito, respectivamente.

En el caso de la empresa Just, la inspección detectó serias fallas en la gestión ambiental. Entre los puntos más críticos se encuentran las deficiencias en la planta de tratamiento de efluentes, la cual resultó ser de una capacidad menor a la requerida para su nivel de actividad, sumado a la falta de permisos de vuelco correspondientes. Asimismo, los agentes municipales constataron la presencia de olores nauseabundos, una de las principales quejas de la comunidad local.

Un dato relevante que trascendió sobre la operatoria de la empresa es lo que las autoridades calificaron como una «avivada» administrativa frecuente: el uso reiterado de la fase 1 de prefactibilidad, la cual tiene un vencimiento de seis meses y no implica costos económicos elevados. Según se informó, la firma solía renovar este permiso provisorio constantemente para evitar avanzar hacia las fases 2 y 3, eludiendo así las inversiones necesarias para finalizar la adecuación legal de la planta.

Por otro lado, la planta de Bimbo (Fargo) también presentó irregularidades sustanciales, aunque de distinta índole. Los inspectores señalaron la falta de finalización en los trámites y medidas de antisiniestralidad, fundamentales para garantizar la seguridad ante posibles incidentes. Además, se verificaron ruidos molestos que afectaban al vecindario y otras faltas relacionadas con la higiene y seguridad laboral.

A pesar de la gravedad de algunas infracciones, que legalmente podrían haber derivado en una clausura, el Municipio optó por la aplicación de multas económicas. Esta decisión se fundamentó en que un cese total de actividades podría resultar sumamente perjudicial para la economía local y el sostenimiento del empleo. No obstante, se aclaró que ambas empresas han quedado bajo un estricto monitoreo oficial para asegurar que subsanen las faltas de manera inmediata y definitiva.




