Julio Simón falleció a los 84 años mientras cumplía condena en Campo de Mayo. Fue uno de los torturadores más sanguinarios de la última dictadura y recibió penas de hasta prisión perpetua.
Julio Simón, conocido como el “Turco Julián”, murió este martes a los 84 años en la Unidad N° 34 del Servicio Penitenciario Federal, en Campo de Mayo. Estaba condenado por secuestros, torturas y desaparición forzada de personas durante la última dictadura cívico-militar.
Quién fue el “Turco Julián”
Simón integró la Policía Federal Argentina y fue uno de los más crueles represores del centro clandestino de detención «El Olimpo», ubicado en la Ciudad de Buenos Aires. En la sala de torturas, recibía a los secuestrados rodeado de cruces esvásticas y un brazalete nazi.
En 2006, fue condenado a 25 años de prisión por el secuestro, tortura y desaparición de José Poblete y Gertrudis Hlaczik en 1978, así como por la apropiación de su hija Claudia, de ocho meses.
En 2010, recibió una condena a prisión perpetua por homicidio calificado, privación ilegítima de la libertad e imposición de tormentos.
Negación del arrepentimiento y pedido de domiciliaria
Simón nunca mostró arrepentimiento. En una entrevista de 1995, mientras aún regían las leyes de impunidad, admitió que “el criterio general era matar a todo el mundo” y afirmó que volvería a hacerlo.
En los últimos años, sus abogados solicitaron prisión domiciliaria, pero la Justicia rechazó el pedido el 11 de marzo de 2025, ya que no pudo precisar el domicilio donde sería alojado.
El mensaje de HIJOS Capital tras su muerte
Tras conocerse la noticia, la agrupación HIJOS Capital expresó en redes sociales:
«Otro genocida en el tacho de basura de la historia. Se murió Julio Simón, el ‘Turco Julián’. Torturador y asesino de nuestras madres y padres. Condenado a perpetua por delitos de lesa humanidad. Se fue sin decirnos dónde están los cuerpos».
El fallecimiento de Simón marca el fin de la vida de uno de los represores más infames de la última dictadura argentina, aunque aún quedan muchas deudas pendientes en la búsqueda de verdad y justicia.