Una pelea dentro de un reconocido boliche de Palermo terminó con un hombre de seguridad muerto, tras recibir una trompada en la cara. Ocurrió durante la madrugada de este miércoles. El agresor escapó del lugar era buscado por la Policía.
El crimen ocurrió en Makena, el local ubicado sobre Fitz Roy al 1500. Agentes de la Comisaría 14B se hicieron presentes en el lugar, cerca de las 5.30, luego de que denunciaran que un guardia de seguridad de 56 años, identificado como Oscar, estaba desmayado adentro. Había recibido un golpe por parte de un cliente cuando quisieron sacarlo del boliche.
«Hubo un incidente dentro del boliche e intervenimos con mi compañero para sacar al cliente que estaba causando problemas. Pero cuando lo estábamos acompañando a que se retire del lugar, giró de manera imprevista y le dio una trompada en la cara a mi compañero. Igual, después de algunos forcejeos, pudimos sacarlo del local», declaró ante los policías un empleado de seguridad compañero del muerto.
Fuentes policiales confirmaron a Clarín que minutos después de la agresión, el patovica sufrió una descompensación y se desplomó al piso. Allí, llamaron a una ambulancia del SAME.
Los médicos le practicaron maniobras de reanimación (RCP) y se dispuso del traslado urgente hacia el Hospital Fernández: Oscar corría riesgo de vida ya que ingresó al centro médico con un paro cardiorrespiratorio. Murió minutos más tarde.

«Cuando salgo del boliche, escucho que hay una persona en el piso que está descompensada e intenté ayudar porque hice cursos de RCP y primeros auxilios. Me puse durante varios minutos a hacerle maniobras, pero no respondía. Respiraba, pero no respondía. Lo hice hasta que llegó la Policía y me corrieron para seguir ellos», contó una testigo que estuvo en el momento en que la noche se volvió caótica.
La mujer resaltó ante las cámaras de TV que en el lugar bailable «no había desfibrilador, y que cuando acudió el SAME, que «tardó mucho en llegar», según apuntó, tampoco andaba el que estaba arriba de la ambulancia: «La ambulancia no tenía el equipamiento en condiciones. El desfibrilador no funcionaba. Luego ellos continuaron haciéndoles maniobras de reanimación hasta que lo cargaron en la camilla y se lo llevaron en ambulancia», puntualizó.
Luego de certificar la muerte del hombre de 56 años, la Fiscalía ordenó el trabajo de la División de Homicidios para que el agresor sea identificado y así poder detenerlo. Por estas horas, continúa siendo buscado.
D.D. – MG