Impulsada por Vaca Muerta y la actividad hidrocarburífera, Neuquén fue la provincia que más creció entre 2014 y 2024. Minas, petróleo, transporte, construcción y educación explican el fuerte desempeño.
Neuquén se consolidó como la provincia con mayor crecimiento económico de la Argentina en la última década, con una expansión del 93% entre 2014 y 2024, según los últimos datos sectoriales.
El desempeño estuvo fuertemente apalancado por el desarrollo de Vaca Muerta y el avance sostenido de la actividad hidrocarburífera.
El contraste con el resto del país es marcado: mientras Neuquén casi duplicó el tamaño de su economía, la mayoría de las provincias cerró el período con caídas o estancamiento.
Vaca Muerta, el motor del crecimiento neuquino
El sector de explotación de minas y canteras en Neuquén registró un crecimiento del 196% en diez años, reflejando el impacto directo del desarrollo no convencional. En la misma línea, la extracción de petróleo crudo y gas natural aumentó un 197%, posicionando a la provincia como el principal polo energético del país.
Este dinamismo no solo fortaleció el perfil productivo neuquino, sino que también generó un fuerte efecto arrastre sobre otras actividades.
Transporte, construcción y servicios en alza
El crecimiento de la industria petrolera impulsó al transporte y la logística, que avanzaron un 30% en la década. La construcción también mostró un desempeño destacado, con una suba del 77%, a pesar del retroceso registrado durante 2024.
En paralelo, sectores vinculados al consumo y los servicios acompañaron el boom económico: hoteles y restaurantes crecieron un 50%, reflejando el aumento de la actividad y la llegada de trabajadores y empresas a la región.
Fuerte expansión educativa
Uno de los datos más relevantes del período es el crecimiento del rubro enseñanza, que aumentó un 122% en Neuquén. La expansión de la oferta educativa responde a la demanda de formación técnica y profesional asociada al nuevo perfil productivo de la provincia.
Un mapa desigual en el resto del país
Neuquén fue la excepción en un contexto nacional adverso. Santa Cruz y Tierra del Fuego registraron las mayores caídas, con retrocesos superiores al 14%. Santa Cruz cayó 15,5%, afectada por el derrumbe de la minería y los hidrocarburos, mientras que Tierra del Fuego retrocedió 14,8% por la fuerte baja de la industria manufacturera.
La Ciudad de Buenos Aires sufrió una caída cercana al 5%, golpeada por el comercio y la industria tecnológica. La provincia de Buenos Aires retrocedió 1,3%, con impacto de la caída industrial y el freno en la construcción.
Crecimientos moderados y estancamiento
Córdoba fue la única provincia que cerró la década sin variaciones significativas, con una economía prácticamente igual a la de hace diez años. Santa Fe logró un crecimiento del 3,7%, sostenida por el agro, las finanzas y los servicios.
Junto a Neuquén, Jujuy y Salta se ubicaron entre las provincias de mayor crecimiento, impulsadas principalmente por la minería y los servicios.
El balance de la última década deja un dato contundente: Neuquén no solo creció más que el resto del país, sino que lo hizo con una base productiva clara, apoyada en la energía, la infraestructura y el capital humano, en un escenario nacional marcado por la desigualdad regional.
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