El caso de Noelia Castillo volvió a conmocionar a España y al mundo tras confirmarse que la joven accedió a la eutanasia este jueves 26 de marzo, en el hospital Sant Camil de Sant Pere de Ribes, en Barcelona.
A sus 25 años, se convirtió en una de las personas más jóvenes en recibir este procedimiento en el país, luego de atravesar un extenso proceso judicial que incluso la enfrentó con su propio padre, Gerónimo Castillo.
Noelia había quedado parapléjica tras un intento de suicidio en 2022, con secuelas irreversibles que le provocaban dolor constante y una dependencia total para su vida cotidiana.
Durante meses, su caso generó un fuerte debate público y legal, especialmente por la oposición de su padre, quien junto a la asociación Abogados Cristianos intentó frenar el procedimiento en distintas instancias.
Finalmente, tras la intervención del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que rechazó el pedido de suspensión, la joven pudo ejercer su derecho. Días antes, en la única entrevista que brindó, había sido contundente: “A ver si ya por fin puedo descansar, porque ya no puedo más… no puedo más con los dolores, no puedo más con todo lo que me atormenta”, expresó.

La denuncia de la madre de Noelia Castillo: “Se niega a pagar el entierro de su hija”
La muerte de Noelia sumó un nuevo y doloroso capítulo. Yolanda Ramos, madre de Noelia, denunció públicamente que el padre de la joven se negó a hacerse cargo de los gastos del funeral, a pesar de contar —según sus palabras— con los recursos económicos necesarios.
“Hoy estoy destrozada”, expresó con angustia, y fue aún más dura al referirse a la actitud de su expareja: “Había cobrado su herencia, había cobrado su indemnización, más de 60 mil euros, y se niega a pagar el entierro de su hija”, sostuvo en declaraciones para Antena 3.
La mujer también reveló que el padre visitó a Noelia antes de que se realizara el procedimiento, pero que en ese encuentro ya le habría anticipado su decisión de no colaborar con los gastos.

Una lucha atravesada por el conflicto familiar
El enfrentamiento entre Noelia y su padre no comenzó tras su muerte, sino que se extendió durante todo el proceso judicial. Él fue uno de los principales opositores a la eutanasia, argumentando que su hija podía no estar en condiciones de tomar una decisión libre debido a su estado emocional.
Incluso, junto a Abogados Cristianos, sostuvo que existían indicios de posibles cambios de opinión por parte de la joven. Sin embargo, los informes médicos y periciales fueron concluyentes: Noelia estaba en pleno uso de sus facultades y su sufrimiento era irreversible.
En ese contexto, la joven mantuvo firme su postura hasta el final. “Quiero irme ya en paz y dejar de sufrir”, había manifestado.

