El presidente de la Federación de Cooperativas de Electricidad de Misiones (FeCEM), Ángel Kuzuka, explicó a Canal 9 Norte Misionero el escenario actual, creado por la decisión del Gobierno Nacional de eliminar los subsidios energéticos, y que este año tuvo como novedad que entró en vigencia el nuevo esquema Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que unifica la asistencia para la electricidad, el gas natural, el gas propano por redes y las garrafas de 10 kilos.
“Nosotros veníamos de un formato de subsidios el año pasado que estaban divididos en tres, eran los subsidiados y después veníamos con subsidios medios y subsidios más altos, eran N1, N2 y N3”, indicó Kuzuka, pero “a partir de diciembre salió la nueva resolución, donde a partir de este año se aplicaban los subsidios focalizados y los no subsidiados”.
Esto ocasionó que muchas personas que se encontraban como beneficiarios, repentinamente perdieran esa categoría y tuvieron que comenzar a pagar tarifa plena, lo que significó un fuerte impacto en la factura. La primera reacción de esos usuarios es hacer el reclamo a la prestadora local y es allí donde el Presidente de FECEM afirma que “las cooperativas, en realidad no sabemos el motivo por el cual por ahí no está ese listado, entonces lo que sí sugerimos es a la gente que le quitaron el subsidio, que se Re empadronen o reclamen o verifiquen el motivo por el cual le quitaron, y que haga el reclamo correspondiente”.
Kuzuka aseveró que este trámite lo debe realizar “el que no tiene el beneficio, haya tenido o no haya tenido, porque por ahí cambian los parámetros, tiene que solicitar el subsidio, después Nación verificará y dirá si le corresponde o no le corresponde”, aclarando que “el que tiene el beneficio no hace falta” que se reinscriba.
El trámite se realiza exclusivamente a través del sitio oficial: www.argentina.gob.ar/subsidios
Consultado sobre la cantidad de usuarios damnificados por la medida nacional, indicó que “estadística general no tengo, lo que existe es variable, no es lo mismo en cada zona, hay distintas variables, en algunos casos perdieron más, en otros perdieron menos, no tenemos todavía bien claro”, reconoció, pero aclaró que “lo que estamos haciendo cada cooperativa, es todas las verificaciones en los casos de los que no tienen subsidio, o le quitaron, el motivo por el cual o qué pasó”, aunque sugirió que también lo debe “hacer cada socio”.
En cuanto al impacto que tiene en la factura contar o no con el subsidio, comentó que “el subsidio tiene límites de consumo, lo que sí te puedo decir, hay muchas diferencias en el costo del kilovatio (…) un kilovatio subsidiado vale más o menos 80 pesos y un kilovatio sin subsidio vale más o menos 235 o 240”, y ejemplificó que “en el caso de enero, por ejemplo, tuvieron subsidio hasta 550 kilovatios, que es mucho”, pero “en febrero habrá que ver que va a pasar, porque lo que decía la primera reglamentación era que bajaba únicamente a 150 kilovatios”, aunque “sé que se estaba peleando, que para las zonas complicadas climáticamente como la nuestra, se pedía que ese límite sea un poquito más alto”.
Remarcó que se ha visto, en el último tiempo, “muchos casos de gente que viene acá que le quitaron el subsidio, como jubilados o pensionados, que no entiende por qué, y dice, no puedo pagar, lo único que nos queda es decirle vamos a ver cómo podemos hacer, no te vamos a cortar, vemos cómo te podemos ir financiando, tratar de bajar el consumo, hacer el reclamo correspondiente para que por ahí el mes que viene vuelvas a tener el subsidio, o sea, hacemos de todo, pero no tenemos la solución, porque el costo que vale la energía tenemos que terminar pagando nosotros también” y por lo tanto “la cooperativa no puede bajarle ni hacerle un subsidio, porque estamos en las mismas condiciones que toda la gente”.
El panorama es tan complejo que se ha visto un fuerte aumento de la morosidad. “Ya viene aumentando desde el año pasado y te puedo decir que en el último semestre casi se duplicó”.
También los cortes en el suministro se han incrementado y tomó como ejemplo a la Cooperativa que él representa, la de Dos de Mayo, donde “hacemos cortes todos los meses por falta de pago a partir de las segundas facturas” y graficó que “en la zona que se hacían 40 cortes, se pasó a hacer hasta 70, 75 cortes”, pero, además, los usuarios están tomando la decisión de cortar aquellos servicios “menos esenciales”, señaló.
Estos datos tienen incidencia en el funcionamiento de las cooperativas, por lo que se está “tratando de bajar los costos, no se pueden hacer inversiones, simplemente tenemos que ir haciendo las correcciones o los arreglos que nos van apareciendo, ser eficientes en el servicio, esa es la realidad, se trabaja como se puede, se cuidan todos los detalles, y bueno, después llegan los momentos que cuando empieza el déficit, sabemos que lo que primero pasa es que tenemos que empezar a tener problemas con el pago de la energía a la empresa provincial”, cerró.



