“El club de la pelea” es una película que marcó un punto de inflexión en los relatos de la cultura masculina que utilizan el golpe y la lucha para expresarse. Protagonizada por Brad Pitt y Edward Norton y basada en una novela de Chuck Palahniuk plantea el inconformismo de la generación X (los nacidos entre mediados de los 60 y principio de los 80) y cómo, al menos en este caso, se entusiasman con proyectos que destruyen, que duelen, quizás como una alegoría de una sociedad de plástico. Más allá de un secreto club de la pelea, se presenta una trama de complot, de ¿amor? y de cierta lógica fantástica. Todo esto junto la convierte en una película de culto.
La amistad de dos hombres en circunstancias difíciles es retratada en “Sueños de fuga” con Tim Robbins y Morgan Freeman. Tim protagoniza a un rico banquero injustamente condenado a cadena perpetua por haber matado (aunque no) a su esposa y al amante de ella. Freeman sí había cometido un crimen en su juventud. Los dos se convierten en personas muy cercanas en la cárcel y finalmente se reencuentran en México dándose un abrazo inolvidable.

