20.9 C
Buenos Aires
viernes, agosto 29, 2025

Parejas, aplicaciones y vínculos líquidos: todo lo que revela ‘La reinvención del amor’

Más Noticias

El libro La reinvención del amor, de Joaquín Linne (Siglo XXI) nos interpela no solo a los usuarios de apps de citas. Porque, como afirma el autor: “Nadie está fuera de Internet y de las apps, incluso los que creen estarlo”. La subjetividad del siglo XXI está formateada por la lógica de internet, sin embargo “la tecnología no determina, sino que facilita un tipo de relaciones sociales que se sobreimprime a patrones vinculares históricamente anteriores».

Para los que somos usuarios de apps de citas, el libro confirma ese dicho de que “mal de muchos, consuelo de tontos”. Esa tensión entre entusiasmo y frustración nos atraviesa a todos y todas. Así, sorprende, pero –al mismo tiempo– alivia reconocerse en alguna de las quince categorías de perfiles (romántico, ideologizado, new age, narcisista, entre otras) o en alguna de las cuatro etapas de la experiencia en apps, a saber: Eufórica, Burn out, Racional–analítica y Cínica–voyeurística.

Si bien el libro investiga en una muestra de jóvenes sub 40 (que constituyen las tres cuartas partes de los usuarios de apps de citas) dudo que fuera de este universo pasen cosas diferentes.

Apps de citas. Foto ilustración Shutterstock.Apps de citas. Foto ilustración Shutterstock.

Utopías en tensión

De lo que da cuenta el libro es de la tensión entre la vieja utopía romántica del amor para siempre, la pareja estable y monógama, la familia nuclear (que dominó el imaginario del siglo XX) y los nuevos mandatos de libertad, hedonismo y experimentación. “La utopía romántica, aunque cruje, sigue vigente: en redes se despliega una soltería aparente, que mantiene abierta la posibilidad de encontrar a alguien con quien emparejarse”.

El medio hace al encuentro (o desencuentro). La ilusión es de abundancia de contactos accesibles a la distancia de un clic. ¿Por qué quedarse con uno si hay tanta oferta? Los perfiles se construyen con la estética del porno, y la secuencia like–match–chat–cita–sexo se parece a la de los videogames, donde hay que pasar de niveles para conseguir un premio.

Fascinados por la aparente generosidad del algoritmo, no nos damos tiempo. Tiempo para conocer al otro, para encariñarnos, para anidar.

Apps de citas. Foto ilustración Shutterstock.Apps de citas. Foto ilustración Shutterstock.

Es cierto que venimos de “generaciones de amores que soportaban casi todo”, un modelo deprimente. La gente de mi edad no puede sino transmitir el mensaje de que una pareja larga no necesariamente acerca a la felicidad. Pero la vorágine de los nuevos vínculos presos del vértigo del swipeo tampoco parece garantía de nada.

Decía Freud que hay dos tipos de amor: el narcisista y el de apoyo. El primero remite a una situación que reproduce la del comienzo de la vida, cuando el bebé es el centro del mundo de los padres, que depositan en él una expectativa idealizada. Sobre todo para la madre, el bebé es lo que la completa. Y esa completud idealizada se reproduce en el enamoramiento, más si es correspondido. Como dice Nat King Cole: «that’s why, darling, it’s incredible/that someone/ so unforgettable/ thinks I am/ unforgettable too» (por eso, cariño, es increíble que alguien tan inolvidable piense que yo también soy inolvidable).

Enamoramiento no es amor

El enamoramiento se sostiene sobre la ilusión de haber encontrado al ser único que nos complementa. Pero, ojo, el enamoramiento no es el amor. En todo caso, esa sensación de plenitud narcisística, con el tiempo va permitiendo construir algo con la otra persona. Y eso se basa en el otro tipo de amor que describe Freud: el de apoyo.

También enraiza en la infancia, pero tiene que ver con los cuidados maternos. El que ama es el que cuida amorosamente. Y entonces, en la medida en que va cayendo la idealización inherente al narcisismo va creciendo el cariño hacia la persona que nos cuida. Todos los amores tienen una mezcla de estos dos aspectos, en proporciones variables.

Apps de citas. Foto ilustración Shutterstock.Apps de citas. Foto ilustración Shutterstock.

Una relación basada solo en el deslumbramiento narcisista se agota rápidamente o deja paso a enganches nocivos. Una relación basada solo en la ternura puede darse sin pasar por el enamoramiento, pero –en general– necesitamos la ilusión narcisista para permanecer con alguien el tiempo suficiente como para encariñarnos.

Las redes y las apps de citas construyen la fantasía de que es posible encontrar afectividad sin demasiado trámite ni conflicto, siempre y cuando se mantenga cierto flujo de positividad. Al mismo tiempo, los feminismos promueven rediscutir los términos de las relaciones, los intercambios sexoafectivos y todo lo vinculado con ellos. Estos dos imaginarios –el amor gestionado por algoritmos y la revisión de sus condiciones estructurales– coexisten en tensión permanente».

De esta olla a presión surgirán las nuevas formas de amarse, porque, concluye el autor: “El misterio del amor sigue siendo lo que nos une, aunque ningún algoritmo pueda garantizar el match perfecto en este mundo de amores enredados».

Silvia Horowitz nació en Buenos Aires en 1961. Es médica psiquiatra y psicoanalista. Ha publicado cuatro novelas. La más reciente es 1989, un país embrujado (2022).

Redacción

Fuente: Leer artículo original

Desde Vive multimedio digital de comunicación y webs de ciudades claves de Argentina y el mundo; difundimos y potenciamos autores y otros medios indistintos de comunicación. Asimismo generamos nuestras propias creaciones e investigaciones periodísticas para el servicio de los lectores.

Sugerimos leer la fuente y ampliar con el link de arriba para acceder al origen de la nota.

 

- Advertisement -spot_img

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisement -spot_img

Te Puede Interesar...

Prendió fuego a su ex pareja en San Martín: la víctima murió tras sufrir quemaduras en el 70 % de su cuerpo

Una mujer de 31 años, identificada como Ana Clara Luna, fue víctima de un brutal femicidio en Ciudad Jardín...
- Advertisement -spot_img

Más artículos como éste...

- Advertisement -spot_img