El Parque Patagonia sumó una nueva propuesta de alojamiento en el camping La Señalada. Se trata de yurtas patagónicas de madera, pensadas para quienes desean dormir en la estepa sin necesidad de acampar.
Estos refugios ofrecen una alternativa intermedia entre carpa y hostería. Además, están construidos sobre parapetos que protegen del viento, sin perder el contacto directo con el paisaje abierto.
Cuentan con camas, ropa de abrigo, mesa y estructura sólida. Por lo tanto, permiten descansar con comodidad mientras se mantiene una experiencia cercana a la naturaleza.
La ubicación es estratégica, ya que La Señalada funciona como núcleo del Portal Cañadón Pinturas. Desde allí comienzan senderos y se accede a espacios de interpretación ambiental.

Senderos, fauna nativa y conexión directa con el territorio
A pocos metros se encuentran el Centro de Interpretación y el Planetario. Desde ese mismo punto parten recorridos hacia Cañadón Pinturas y Bajada de los Toldos, conectando con la zona de la Cueva de las Manos.
Asimismo, el sendero Vertientes puede combinarse con el de la Guanaca. Desde el Cerro Amarillo se observan la confluencia del Cañadón Caracoles con el Cañadón Pinturas, en un paisaje dominado por mesetas y cañadones. Para senderistas experimentados, la Huella de Gradin propone un recorrido de 12 kilómetros. De este modo, la red permite explorar distintos ambientes sin necesidad de utilizar vehículo.
La zona también es ideal para el avistaje de fauna. Guanacos, choiques y cóndores forman parte de la experiencia, mientras que en sectores específicos puede observarse el chinchillón anaranjado, especie endémica.
Además, las salidas con guías locales recorren vertientes y humedales en restauración. Así, el visitante comprende cómo la recuperación ecológica favorece el regreso de fauna nativa.

Fogón comunitario y nueva conectividad en transporte público
En La Señalada, la experiencia continúa más allá de las caminatas. Las yurtas invitan a compartir el fogón comunitario y a cocinar al aire libre bajo el cielo patagónico. Este espacio fomenta el encuentro entre viajeros, familias y grupos de amigos. Por ello, el ritmo del viaje se desacelera y se adapta a los tiempos de la estepa.
La recomendación es permanecer al menos dos noches. De esta manera, se pueden combinar senderos, actividades de observación y momentos de descanso sin apuro.
En cuanto al acceso, la empresa Chaltén Travel incorporó una parada en la entrada del Portal Cañadón Pinturas. Esto permite llegar en colectivo desde distintos puntos de la región.
Desde allí, el equipo del parque coordina traslados internos hasta La Señalada. Así, se facilita una llegada más sustentable, reduciendo el uso de vehículos particulares y promoviendo un turismo de naturaleza con menor impacto ambiental.



