El esquema mensual incluyó múltiples frentes de tarea, uso combinado de materiales y controles de terminación que permitieron restituir condiciones de tránsito seguro en diversos sectores del ejido urbano.
Durante enero, el Municipio desarrolló un esquema sostenido de mantenimiento vial orientado a corregir deterioros puntuales en la calzada urbana y concretó 38 intervenciones específicas, las que permitieron reparar 41 baches distribuidos en distintos sectores de la ciudad.
Las tareas se apoyaron en una combinación técnica de materiales, según el tipo de daño detectado: en cuatro casos se aplicó asfalto, mientras que las restantes 34 requirieron hormigón.
En total, se utilizaron 101,5 metros cúbicos de material, volumen que permitió recomponer una superficie acumulada de 726,7 metros cuadrados de pavimento urbano.
Cada reparación respondió a un procedimiento previamente establecido, el cual comenzó con la identificación del deterioro y su delimitación precisa.

Luego se realizó el corte del perímetro afectado, la remoción del material dañado y la limpieza profunda del área. A continuación, se verificó la base, se corrigieron posibles fallas estructurales y se colocó el material correspondiente.
La etapa final incluyó nivelación, compactación y control de terminación, con el fin de garantizar durabilidad y correcta integración con la calzada existente.
Las obras fueron ejecutadas con personal y recursos municipales, para mejorar la circulación vehicular y peatonal.



