En los últimos días se popularizó en TikTok un nuevo subgénero de telenovela y del «contenido basura» denominado “frutinovelas” (o «Fruti Novelas»). Son, como su nombre lo indica, novelas protagonizadas por frutas.
Más específicamente, las frutinovelas son microculebrones seriados hechos con IA, pensados para consumo rápido y con cliffhangers o ganchos que obligan a la audiencia a ver el capítulo siguiente para saber cómo termina la historia.
«Es mejor que La rosa de Guadalupe», «Puedo faltar al colegio, pero no acá», «Yo viendo esto como si fuera mi relación». Los comentarios caen de a decenas y todos valoran la intriga que generan las historias. Una cuenta de frutinovelas tiene 158 mil seguidores; otra, 156; una tercera, 40. Y así. Entre todas suman decenas de millones de likes en TikTok.
Incluso Netflix bromeó con el furor por las frutinovelas con diversos posteos relacionados. Por ejemplo, en uno muestra a una banana como si fuera la paciente de la abogada de Envidiosa; en otro, un cartel que indica «Yo haciendo series para que vos te enganches con las frutas infieles»…
Creo que detesto a la banana negra. pic.twitter.com/hq6DdzU8nZ
— CheNetflix (@CheNetflix) April 8, 2026
Los personajes de las frutinovelas
Casi todas las frutinovelas están protagonizadas por los mismos personajes. Son frutas antropomorfizadas que cumplen con ciertos estereotipos de los culebrones clásicos: el galán, el rival, la protagonista, el villano.
Aunque en este tipo de contenido prima lo arbitrario y el absurdo, la frutilla y la uva suelen ser protagonistas mujeres; la banana y el mango, los galanes; y la naranja y el pepino, los hombres celosos y malvados.

Exploran los mismos temas que los melodramas: celos, infidelidad, traición o pasión, aunque todavía de manera mucho más exacerbada.
¿Qué es el brainrot?
Explicar por qué las frutinovelas se volvieron virales es todo un desafío, pero probablemente la respuesta tiene que ver con que son parte de un género mayor de contenido ya probado en redes: el brainrot.

El término brainrot se usa para hablar de una supuesta “podredumbre cerebral” por tener la cabeza saturada por consumir demasiado contenido “basura” en internet.
Más allá de que a veces se usa para describir una sensación, también se utiliza para definir a un género de videos breves animados de contenido absurdo, repetitivo, hipnótico o de consumo compulsivo.
Un ejemplo que explica el fenómeno es el surgimiento de los personajes italianos Tralalero Tralala, Bombardiro Crocodilo o Lirili Larila, que salieron del brainrot y hoy existe hasta merchandising suyos.

En este caso, los personajes forman parte de lo que hoy se conoce como Italian brainrot o brainrot italiano, una variante del humor absurdo.

