Con la colaboración de los gobernadores y la mano fundamental del catamarqueño Raúl Jalil, el oficialismo consiguió el quórum en Diputados para tratar la reforma laboral, que el Gobierno espera que sea aprobada con modificaciones para que el viernes ingrese al Senado para su revisión.
La sesión comenzó a las 14.14 con 129 diputados, el límite que se necesita para el quórum, gracias a la presencia de los representantes de La Libertad Avanza, el PRO y la UCR. También se sumaron del MID Oscar Zago y Eduardo Falcone.
Tal cómo anticipó Clarín, el oficialismo también tuvo el apoyo, por lo menos para el quórum de los 9 de Innovación Federal, el espacio que integran los diputados misioneros que responden a Carlos Rovira y los salteños de Gustavo Sáenz.
Para alcanzar el número necesario para arrancar el debate se agregaron también los 3 diputados de Tucumán del gobernador Osvaldo Jaldo junto a los 2 representantes de San Juan, alineados con el gobernador Marcelo Orrego, y la neuquina Karina Maureira, que pertenece al team de Rolando «Rolo» Figueroa.
Sin embargo, lo que llamó la atención fue el ingreso de los 3 diputados de Catamarca. Sebastián Nóblega, Fernanda Ávila y Fernando Monguillot, los legisladores que tienen terminal en el gobierno de Jalil ingresaron al recinto sin hacer demasiado ruido y se sentaron rápido en sus bancas sin hablar con ninguno de los colegas que se los cruzó en el camino.
El acompañamiento de los tres peronistas de Catamarca estuvo en duda porque en el Senado, Guillermo Andrada, de Convicción Federal y quien tiene línea directa con Jalil, no sólo resto quórum sino que además votó en contra de la propuesta del Gobierno. Sin embargo, ellos dieron el número para habilitar la sesión.
Un segundo después se sentó en su banca el santacruceño José Luis Garrido, que tiene cierta autonomía a pesar de formar parte del frente electoral que llevó a Claudio Vidal a la gobernación. El legislador estaba en la cuenta del oficialismo para avanzar con la propuesta de modernización laboral.
En tanto, el bloque de Provincias Unidas, que tuvo las ausencias de los cordobeses Juan Schiaretti, Ignacio García Aresca y Alejandra Torres, decidió no dar quórum y recién ingresaron al recinto cuando el oficialismo y los aliados llegaron a los 129.
Tampoco colaboró el bloque de Unión por la Patria, ni la cordobesa Natalia De la Sota, ni los representantes del Frente de Izquierda.
La Libertad Avanza no tuvo ausencias para el decisivo debate sobre la reforma laboral, como tampoco la UCR y el PRO, los principales aliados del oficialismo.
El oficialismo aspira a conseguir la aprobación de la reforma laboral con más de 130 votos para la general, aunque las dudas están en la votación en particular, ya que hay diferencias con los aliados como el PRO que reclama la inclusión de las billeteras virtuales como modalidad de pago de los sueldos.
Además hay diferencias sobre el artículo que impulsa la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para financiar los despidos en el sector privado, que fue rechazado por los representantes de Provincias Unidas.
La negociación entre el oficialismo y los dialoguistas se destrabó luego de que el Gobierno aceptara la eliminación del artículo 44 que modificaba el régimen de licencias por enfermedad.

