La Inteligencia Artificial Generativa (GenAI) está transformando ámbitos como educación, comercio y productividad laboral. Uso de estas plataformas tecnológicas permite a usuarios realizar tareas complejas como creación de contenido, traducción automática y análisis de datos, ampliando acceso a servicios que antes dependían de conocimientos especializados. El Banco Mundial (BM) dice que hasta el 43% del empleo mundial está expuesto a esta tecnología, unos 260 millones de puestos laborales. En América Latina y el Caribe la magnitud del impacto varía entre países, pero en todos los casos se evidencia un potencial de transformación profunda en la estructura productiva.
Por ABC Color
31 de agosto de 2025 – 01:00
El organismo estima que la productividad de entre 8% y 12% de los trabajos de la región podría aumentar con el uso de la IA generativa. Sin embargo, hasta la mitad de ellos, unos 17 millones de empleos, no lograrán aprovechar sus beneficios por la carencia de infraestructura digital adecuada.
En cuanto al riesgo de sustitución, el estudio advierte que entre 2% y 5% de los puestos corren peligro de automatización. Este impacto es más fuerte entre jóvenes, trabajadores urbanos con mayor nivel educativo y, de forma particular, entre las mujeres, que tienen el doble de probabilidades de enfrentar este escenario.
Además, entre 13% y 22% de los trabajadores se encuentran en una situación intermedia: su exposición a la IA generativa podría traducirse en mayor productividad o en desplazamiento laboral, dependiendo de la evolución tecnológica y de las políticas públicas que acompañen este proceso.
Entre las economías más expuestas se destacan Costa Rica (38%) y Uruguay (37%), seguidos de Brasil (37%) y Chile (37%). En términos absolutos, Brasil concentra el mayor volumen, con 37 millones de empleos en riesgo de automatización o de redefinición de tareas. México y Colombia también presentan cifras significativas, con 20,48 millones y 8,24 millones de puestos respectivamente, lo que subraya el desafío de países con grandes mercados laborales. Paraguay no figura en las estimaciones.
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Acceso tecnológico a nivel nacional

El uso de internet en Paraguay entre la población de 15 años y más refleja una tendencia sostenida al alza durante la última década, con un claro impacto en la dinámica laboral. De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2015 el 54,4% de los ocupados accedía a internet, pero para 2024 la cifra ascendió a 90,3%, evidenciando una digitalización cada vez más extendida en el mercado laboral. Entre los desocupados, el salto fue aún más notorio: de 63,4% en 2015 a 91,3% en 2024, lo que indica que quienes buscan empleo dependen crecientemente de las herramientas digitales para acceder a oportunidades.
La población fuera de la fuerza de trabajo también mostró avances, aunque en menor magnitud. En este grupo, el acceso pasó de 46,2% en 2015 a 73,3% en 2024, lo que revela un rezago frente a los ocupados y desocupados, posiblemente vinculado a menores incentivos de uso productivo o barreras socioeconómicas.

Los datos expuestos sugieren que la conectividad dejó de ser un factor diferencial para convertirse en un requisito básico en la inserción laboral. La brecha digital se redujo de manera significativa, pero persisten desafíos para ampliar el acceso en sectores inactivos o más vulnerables. La tendencia confirma que la infraestructura digital y las competencias tecnológicas son claves para mejorar la empleabilidad y la inclusión en el país.
Evolución por ocupación
Como se mencionaba, el avance de la inteligencia artificial plantea un desafío para el mercado laboral en América Latina y el Caribe. De hecho y de acuerdo con estimaciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), alrededor de 132 millones de empleos estarían expuestos en una década. En el caso de Paraguay, más de 826.000 trabajadores ya se encuentran expuestos a estas tecnologías en el corto plazo, cifra que aumentaría a 1,38 millones en un horizonte de 10 años. Aunque el número absoluto es inferior al de economías más grandes, el impacto relativo para Paraguay es significativo, dado el tamaño reducido de su fuerza laboral.
Los gráficos compartidos muestran una clara segmentación en el uso de internet según ocupación principal, lo cual tiene implicancias directas en la adopción de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial (IA) en el mercado laboral.
En el primer grupo, conformado por ocupaciones de mayor calificación (miembros del Poder Ejecutivo, profesionales científicos e intelectuales, técnicos de nivel medio y empleados de oficina), la utilización de internet ya se encuentra prácticamente universalizada desde 2018, con tasas superiores al 95% y estabilizadas cerca del 100% en 2024, reflejando un entorno laboral altamente digitalizado, donde la incorporación de la IA puede darse de manera más acelerada.
En estas ocupaciones, la IA debería tender a complementar tareas cognitivas, optimizando la toma de decisiones, el procesamiento de información y la gestión administrativa. Esto sugiere que el desafío no será el acceso, sino la adaptación de habilidades para convivir con herramientas de automatización avanzada.
El segundo gráfico, que agrupa ocupaciones de menor calificación como trabajadores de servicios, operarios, agricultores y trabajadores no calificados, muestra una brecha más evidente. Aunque todos los grupos presentan una tendencia creciente, para 2024 aún se observa que los agricultores y trabajadores agropecuarios tienen los niveles más bajos, apenas superando el 70%, frente a las otras categorías, diferencia que sugiere un riesgo de exclusión digital en sectores intensivos en mano de obra, donde la IA aplicada a la agroindustria, la logística o la manufactura podría generar desplazamientos laborales si no se acompaña de políticas de capacitación y reconversión.
En línea también con un reciente análisis del Banco Mundial y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la GenAI se perfila como un factor de transformación en el mercado laboral de ALC, con potencial para impulsar la productividad, pero también con riesgos de profundizar las desigualdades.
Entre los próximos pasos sugeridos, en el informe se señala la importancia de fortalecer los sistemas de protección social y de empleo, capacitar a los trabajadores en habilidades demandadas por el mercado, ampliar la infraestructura digital y cerrar la brecha tecnológica. También se plantea la necesidad de profundizar en la recopilación de información sobre el uso de la tecnología en el trabajo y las características del acceso a internet entre los trabajadores.
Por tanto, el reto para los gobiernos será doble: por un lado, invertir en formación y reconversión laboral para mitigar el desempleo tecnológico; y por otro, aprovechar la capacidad de la GenAI para aumentar la productividad y generar nuevas oportunidades de empleo (BM-OIT).
Para Paraguay este proceso es similar dado que supone tanto riesgos como oportunidades: la automatización puede desplazar empleos tradicionales, pero también abre espacio a la reconversión laboral, al desarrollo de nuevas competencias digitales y al impulso de sectores con mayor productividad. La capacidad del país de anticipar esta transición será clave para evitar brechas sociales y aprovechar el potencial de la IA.
En peligro: entre 2% y 3%
En cuanto al riesgo de sustitución, el estudio del Banco Mundial advierte que entre el 2% y 5% de los puestos laborales corren peligro de automatización.
