En una decisión que marca un nuevo capítulo en la tensa relación entre el sindicalismo y el Ejecutivo, la Justicia Federal rechazó este miércoles la medida cautelar presentada por la Confederación General del Trabajo (CGT). El fallo desestima el intento de la central obrera por suspender la aplicación de los artículos 90 y 91 de la reciente Ley de Reforma Laboral (Ley 27.802).
El foco del conflicto: La Justicia porteña La CGT buscaba declarar la nulidad e invalidez constitucional de estos puntos, que ordenan el traspaso de la Justicia Nacional del Trabajo a la Ciudad de Buenos Aires. Para los gremios, este movimiento —que el presidente Javier Milei delegó en el jefe de Gabinete, Manuel Adorni— debilita la protección de los derechos de los trabajadores y responde a un «blindaje judicial» en favor de la precarización.
Contexto de una ley caliente La Ley de Reforma Laboral fue sancionada el pasado 27 de febrero en el Senado, en medio de semanas marcadas por fuertes movilizaciones y episodios de represión frente al Congreso Nacional. El rechazo de esta cautelar por parte del Juzgado Contencioso Administrativo Federal N°7 deja el camino libre para que el Gobierno avance con la reestructuración del fuero laboral en el ámbito porteño.
¿Qué sigue? Desde el entorno de la CGT ya adelantaron que apelarán la medida, insistiendo en que la justicia del trabajo debe mantener su carácter nacional para garantizar imparcialidad y evitar que los litigios laborales queden supeditados a la estructura política local de la Ciudad.
Por el momento, el Gobierno celebra el fallo como un respaldo al cronograma de reformas trazado por la Casa Rosada y la Jefatura de Gabinete.




