Sabrina Rojas no esquivó el interrogante este martes en un móvil del programa Puro Show (El Trece): «Es una película que yo ya vi«, lanzó de entrada, con la contundencia de quien arrastra una historia personal. La frase resume su mirada sobre el nuevo escándalo que involucra a Luciano Castro y Griselda Siciliani, donde se filtraron audios comprometidos del actor conversando con una mujer de Dinamarca. “Es un hombre que tira como muchos títulos para que ella vea lo enamorado que está y todo lo que yo viví”, confesó Sabrina, señalando la repetición del modus operandi que vivió de primera mano.
En un descargo sin filtros, la conductora recordó situaciones compartidas con el actor: “Cuando nosotros hemos pasado tormentas, él después también ha hablado amablemente y está intentando reparar lo que hizo”. Pero criticó la desconexión entre las disculpas y el cambio real: “No podes pedirte disculpas tantas veces. Está bien pedir perdón, pero cuando pedís tantas veces perdón, te tenés que replantear qué haces mal, porque la idea es que aprendas. Y nunca llega el momento de tener que pedir disculpas porque no hiciste nada”.
Un patrón que se repite
Sabrina detalló la fórmula que se repite en cada crisis: “Él se mandó la cagada. Yo salgo a justificar para descomprimir, para que la prensa nos deje más tranquilos. Después él a mis pies, entendiendo todo, pidiendo perdón y queriendo reconquistar…”. Luego llegarían los gestos románticos y viajes, como una vuelta a la calma: “Después seguro sale algún viaje romántico… a Brasil o Nueva York se fue con Flor”, advirtió la conductora.
La advertencia es clara: “Yo la vi, la viví. Sé todo cómo va a seguir. A no ser que se encuentre con alguien que de verdad corte con eso”, anticipando alguna posible reacción por parte de la actual pareja. Y añadió un reproche cargado de ironía contra Castro: “Otra vez otra vez… ¿qué es lo que te va a conformar para quedarte quieto?”.
Pese a la dureza de su voz, Sabrina mostró respeto hacia la actual pareja del actor: “Griselda es una mujer inteligentísima. Primera figura, talentosa, pilla, con calle, con barrio. Yo no tengo nada que decirle”. Esa frase quedó como una defensa silenciosa en medio del fuego cruzado mediático.
Desde otros medios, Sabrina fue más allá de estas observaciones picantes y reclamó responsabilidad emocional: “O quedate soltero o dejá de lastimar minas”. Y reflexionó sobre el impacto de estos mensajes en sus hijas: “Mi hija escucha, sus amigas escuchan, y no está bien lo que se está diciendo”.
Los audios del escándalo
Todo comenzó con la aparición de audios en los que Castro intenta seducir a una mujer danesa mientras estaba en Madrid, comprometiendo su vínculo con Siciliani. La situación se viralizó, y Sabrina aprovechó para recordar que ella también vivió episodios similares durante su relación con Castro: confesó que “pagó con la misma moneda” y que la viralización fue directa e inmediata.
Asimismo, en 2019 fue Rojas quien salió a defender a Castro ante la difusión de un video íntimo filtrado: “Somos un equipo… lo acepté y salí a hablar para hacerlo en frío”, expresó en esa oportunidad. Ese momento fue una muestra temprana de la complejidad de su vínculo, donde la exposición mediática y la unidad familiar fueron clave.

