Martín Migueles rompió el silencio en las últimas horas de este miércoles con un extenso mensaje en Instagram. Allí no solo apuntó contra las versiones en su contra en las que se lo acusan de deudor alimentario, sino que remarcó que esta situación, más allá de lo mediático, tiene su contraparte judicial.

“Desconozco los motivos de personas mal intencionadas o despechadas que salen simultáneamente ensañadas a contar barbaridades y mentiras sobre mi persona. Salgo a aclarar esto sabiendo que las únicas personas que me importan saben la realidad y quién soy”, comenzó diciendo el exnovio de Wanda Nara.
En ese sentido, el empresario negó ser un padre ausente: “No soy un papá abandonónico… A los 21 fui papá y aún a esa edad tomé con mucha responsabilidad y amor mi paternidad”. También desmintió las acusaciones de incumplimiento: “Es falso que no paso alimentos, jamás fui DEUDOR ALIMENTARIO. Se puede comprobar online… Me separé de la mamá por situaciones que no perdono, pero ni aun así dejé de darle mi apellido y todo lo necesario”.

Por otra parte, Migueles relató que intentó mantener contacto con su hijo: “Hemos pedido una foto y jamás nos pasaron. Llamé por teléfono y me demandaron por hostigamiento. Decidimos ir por la justicia y ahí estamos, esperando la medición con toda mi familia”, y reforzó su postura: “Soy un papá que jamás se retrasó ni 15 minutos en pagar alimentos, prepaga y todo lo que necesitaban… Años intentando una vinculación, y las pruebas están en la justicia. Ya falta menos”.
Un contexto cargado de denuncias y acusaciones
Este descargo surge tras fuertes acusaciones mediáticas. Fue Yanina Latorre una de las voces en su contra, al compartir el testimonio de la expareja de Migueles, quien asegura que él la dejó embarazada, no la ayudó durante meses y faltó a encuentros pactados con el niño. La mujer habría iniciado un juicio por alimentos que ganó en 2024, fijando una cuota cercana a 400.000 pesos mensuales.
Además, otros medios revelaron denuncias por violencia de género y conflictos familiares, sumando un historial de juicios y acusaciones que contradicen la imagen pública del empresario.
A este escenario se suma un episodio reciente en Punta del Este: el periodista Gustavo Descalzi inició acciones legales contra Migueles tras un cruce violento ocurrido el 4 de enero. Según trascendidos, el hecho quedó registrado en video y derivó en denuncias por amenazas posteriores.
En ese marco, Migueles insiste en que las pruebas están en la justicia y que nunca incumplió sus obligaciones. Mientras tanto, las causas por alimentos y la demanda en Uruguay avanzan, y el empresario busca frenar la exposición mediática con un mensaje claro: “Tengo mi papá enfermo grave, ¿podrán pasarnos una foto? Gracias«. Por ahora, el futuro del caso se definirá en tribunales, pero el escándalo promete seguir sumando capítulos.

