Un hombre pateó y ahorcó a un pequeño perro en el hall de un edificio de Tucumán, luego de que el animal le ladrase a una de sus hijas. Las imágenes quedaron registradas por las cámaras del edificio y los vecinos acusan que, tras el ataque, el agresor hizo afirmaciones violentas y antisemitas. La dueña del animal terminó internada por el shock.
El episodio ocurrió en la entrada de un edificio ubicado en Santa Fe al 200, en el barrio Norte de la capital tucumana. Las imágenes captadas por las cuatro cámaras del lugar muestra, desde diferentes ángulos, el momento en que el hombre ingresaba al espacio común desde el estacionamiento. Junto a él, estaban sus dos hijas menores de edad; una en un carrito que el hombre empujaba y otra que, corriendo, se le adelantó por un pasillo.
En ese momento, una vecina, correa en mano, sacaba a pasear a su perro. Sin embargo, el pequeño animal se le escapó antes de que pudiese llegar a la puerta y corrió hacia una de las nenas, a quien empezó a ladrarle. La menor, asustada, fue a refugiarse detrás de su padre.
El hombre, al ver la situación, le pegó una primera patada al perro, que huyó por un pasillo. Sin embargo, lejos de desescalar la situación, el hombre corrió al animal para darle un segundo puntapié mientras escapaba.
Las cámaras muestran además el momento en que, tras ese ataque, el agresor volvió a acercarse al perro y le pegó varios golpes de puño. Y, no conforme con eso, cuando el perro ya tenía la correa colocada y era retenido por otro vecino, el agresor lo tomó y lo paseó por el edificio, ahogándolo con su propia correa y volviendo a pegarle mientras recorría los pasillos con el animal colgando, frente a la mirada horrorizada de la dueña del animal.
El momento en que el hombre ahorcó al animal con su correaSegún relataron los vecinos del edificio, tras el ataque la mujer tuvo que ser internada producto de un estado de shock que sufrió por el fuerte impacto emocional de la situación.
En comunicación con medios locales, los residentes del edificio contaron que oyeron cómo, luego de la agresión, el hombre le gritaba «¡Vamos, Hitler! ¡Mueran todos!» a su vecina.
«Además de la gravedad del hecho en sí, cuando vimos cómo pateó al perro, preocupa también el hecho de tener un vecino nazi. Fue terrible lo que hizo y lo que dijo», afirmó uno de los vecinos.
Tras el violento episodio, desde el consorcio afirmaron que evalúan aplicar sanciones y convocar a una asamblea extraordinaria para analizar lo sucedido y definir los pasos a seguir.

