El procedimiento ocurrió en Carlos Calvo 546/548/550.
Un operativo conjunto de la Policía de la Ciudad y del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires derivó este lunes en el desalojo de un edificio ubicado en Carlos Calvo 546/548/550, en el barrio de San Telmo (Comuna 1). El inmueble, reclamado por la Iglesia Ortodoxa Rusa, se encontraba ocupado desde fines de la década del ’90 y en él residían desde hace años alrededor de diez familias. En la planta baja funcionaba además el Centro de Difusión Cultural Rosa de Luxemburgo.
Según informó el Gobierno porteño, se trata de una propiedad “usurpada desde 1999” que la Asociación Ortodoxa Rusa intentaba recuperar. El edificio —identificado oficialmente como Carlos Calvo 538— cuenta con dos plantas, un local y más de diez habitaciones que estaban ocupadas de manera ilegal. El procedimiento fue encabezado por efectivos de la Policía de la Ciudad, con apoyo de personal del Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana y equipos de emergencias.
Durante la jornada, los ocupantes fueron censados y, por la tarde, un camión de mudanzas retiró muebles y pertenencias. Las negociaciones se extendieron hasta pasadas las 21 horas. Desde el Ejecutivo porteño se informó que las personas desalojadas podrán acceder a subsidios habitacionales de entre 25.000 y 40.000 pesos por persona, con una duración inicial de seis meses, según consignó Alerta Militante.
En la puerta del inmueble se colocó un cartel que indica “Clausura por razones de seguridad estructural”. Sin embargo, las organizaciones sociales que funcionaban en el lugar refutaron esa versión y cuestionaron la urgencia del desalojo. Además, señalaron que tiempo atrás habían iniciado un proceso de usucapión que no prosperó.
De acuerdo con el comunicado oficial, tras la disolución de la Unión Soviética el edificio comenzó a alojar ocupantes de manera ocasional, hasta que las habitaciones fueron tomadas de forma permanente. En el lugar también funcionó una asamblea barrial vinculada con el Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD), que conduce el dirigente piquetero Raúl Castells.
El sacerdote Alejandro Iwaszewicz, de la Iglesia Ortodoxa Rusa, afirmó: “La propiedad estaba ocupada desde hace muchísimos años. Cuando hicieron la toma se dieron cuenta de que había muchas habitaciones libres y comenzaron a romperlas, a violar las cerraduras, a cambiarlas y dejaron entrar a más gente. Fueron vendiendo, alquilando y así hasta el día de hoy”. Y agregó: “Recuperar la vivienda me resulta muy gratificante y esperanzador, porque era como pelear contra una pared”.
Al finalizar el operativo, la Policía levantó el corte de la calle Carlos Calvo entre Bolívar y Perú y el edificio quedó casi totalmente desalojado. Posteriormente, el Gobierno de la Ciudad tapió los accesos y el ventanal del Centro Cultural Rosa de Luxemburgo.
En un comunicado conjunto, las organizaciones sociales Asambleas del Pueblo, Centro Rosa de Luxemburgo y Asamblea de San Telmo informaron que en los próximos días anunciarán una nueva sede para el espacio cultural, que continuará funcionando dentro del barrio.




