La cita fue en la sede de la CTA Autónoma. Estuvieron las activistas de Mujeres Que No Fueron Tapa (MQNFT), integrantes de la Campaña Nacional por el Derecho (CNDA), autoconvocadas por justicia por el triple lesbicidio de Barracas así como también estudiantes de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA integrantes de la Comisión de Género que pusieron en pie ante un caso de acoso y para que se aplique el Protocolo Contra la Violencia de Género en la UBA. Además de algunos de los gremios de las dos CTA que suelen participar de estos espacios, las organizaciones peronistas tradicionales, trabajadoras de la economía popular y de la izquierda.
Las demandas son muchas y desde diferentes sectores. Para sintetizar los motores de lucha que se expresaron durante el debate, sin dudas son dos: la enorme preocupación, dolor y bronca ante la violencia machista por los femicidios, los crímenes de odio y la ideología reaccionaria como política de Estado promovida por el gobierno de Milei, que profundiza la discriminación. El pico máximo es, actualmente, el proyecto de Ley de “falsas denuncias” que busca aleccionar a quienes denuncian y reclaman justicia.
Así lo resumía Myriam Bregman hace días en una reunión de comisión de la cámara de diputados: “El proyecto de Carolina Losada no puede salir. Entonces, todas y todos los que estamos acá tenemos que comprometernos a que vamos a denunciar nombre por nombre a quienes apoyen esto. Porque es una protección para los pedófilos. Cuando no hay una sola estadística que avale lo que dice la senadora Losada es porque hay algo atrás”.
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En paralelo a esa situación, la enorme crisis económica y social se agrava y golpea con más fuerza a las trabajadoras tanto formales como informales, con salarios que cada mes alcanzan menos y con una enorme sobrecarga de las tareas de cuidado. Así como a las personas LGTBIQ+ en lo que respecta a derechos conquistados como el cupo laboral trans o el desmantelamiento en el sistema de salud público que hace cada vez más difícil la aplicación efectiva de la Interrupción Voluntaria del Embarazo y los tratamientos de hormonización, entre otras demandas que fueron conquistadas con la lucha. La motosierra de Javier Milei es contra todas, todes y todos mientras sus funcionarios con Manuel Adorni al frente, están salpicados por escándalos de corrupción.
Sin embargo, no solo de ataques se trata. Hay quienes que se organizan y no solo en Argentina. Durante el debate, gran parte de quienes tomaron la palabra expresaron su solidaridad y admiración con el pueblo boliviano que se levantó contra su presidente, el ultra derechista Rodrigo Paz. Bárbara Acevedo, enfermera del Hospital Garrahan, lo relató asegurando que hay “que tener a la rebelión de las mujeres de pollera como ejemplo porque la derecha neoliberal solo entiende ese idioma, el de la lucha callejera”. Y además, agregó que “les cuento orgullosa que mis compañeras de Pan y Rosas Bolivia vienen siendo parte del proceso y de aportar a la liberación de las feministas de Abya Yala que junto a otros trabajadores fueron encarceladas injustamente por protestar”.
Volviendo al país y solo por mencionar a algunas de las aguerridas en la zona del AMBA, sobresalieron como ejemplo en la reunión, las experiencias de las integrantes de la Comisión de Mujeres de FATE que reclaman por los puestos de trabajo de sus compañeros, o las trabajadoras de la salud del Garrahan que siguen en pie en defensa del hospital público y contra los ataques del gobierno a su organización sindical y política. También una nueva generación de jóvenes que no vivió las multitudinarias movilizaciones por Ni Una Menos allá por 2015 ni tampoco la conquista por el derecho al aborto en el proceso 2018-2021. Pero empiezan a dar sus primeros pasos, como en la Facultad de Sociales – UBA donde las jóvenes fundaron su comisión de género y a través de la organización democrática y de base lograron imponer a las autoridades que apliquen el Protocolo. Son las mismas que vienen participando de las movilizaciones por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario que el gobierno nacional se niega a aplicar.
Son experiencias por lugar que de mutiplicarse, pueden contagiar a miles, en cada lugar de trabajo, de estudio, en cada barrio. Confiando solo en la propia fuerza de un movimiento que cuando se rebela, ya ha demostrado que puede enfrentar a enemigos poderosos. Florencia Saracho, miembro por la minoría en la Comisión Directiva del Sindicato de Telecomunicaciones (FOETRA) y de la Agrupación Violeta, se refirió a los aliados con los que cuentan en su lucha y también a los obstáculos: “Milei viene de aplicar la reforma laboral y va a seguir atacando todos nuestros derechos, incluso quiere hacer caer la legalización del aborto. Pero hay un problema, porque aunque su imagen cae en las encuestas, cuenta con todos los cómplices, gobernadores, diputados y senadores de todos los bloques políticos a excepción del Frente de Izquierda, que encima tienen mayoría aún en algunas cámaras, que tendrán un discurso opositor pero permiten que avance en todo su trabajo sucio, pretendiendo que esperemos moderadas a las elecciones del 2027. No cuenten con nosotras. A la derecha se le para la mano desde ahora”.
El lema que acordaron entre las participantes para la convocatoria resultó así: Ni Una Menos, vivas libres y desendeudadas nos queremos. Unir las luchas para derrotar a Milei el FMI y sus cómplices. El próximo lunes a las 17 h habrá una nueva instancia para ultimar detalles de la convocatoria.
Impulsar cada pelea en la perspectiva de volver a poner de pie al movimiento de mujeres, junto al de la diversidad sexual, independiente de los gobiernos de turno, de los empresarios y la Iglesia es la bandera que levanta Pan y Rosas y por la que invitan a participar con ellas y elles, el miércoles 3 de junio a las 17 h en Congreso para que nuevamente el Ni Una Menos sea un grito de furia colectivo.

