En la noche del 23 de marzo, la Plaza Independencia de Tandil fue escenario de una conmovedora vigilia en conmemoración del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia.
A pesar de la lluvia, una importante cantidad de personas se congregó frente al Monumento a los Desaparecidos para recordar a las víctimas de la última dictadura cívico-militar y reafirmar el compromiso con los derechos humanos.
Durante el acto, la agrupación Memoria por la Vida en Democracia leyó el documento preparado para la ocasión, en el cual se remarcó la importancia de sostener las banderas de Memoria, Verdad y Justicia, a 49 años del golpe de Estado de 1976. En el escrito, la organización denunció también la situación política y social actual, criticando las políticas del gobierno de La Libertad Avanza y sus efectos sobre los sectores más vulnerables.
«A 49 años del golpe cívico, militar- eclesiástico- empresarial, nos volvemos a encontrar junto al Monumento de nuestras compañeras y compañeros detenidos-desaparecidos, para comprometernos una vez más a sostener principios y banderas que son irrenunciables y cada vez más necesarias.
Desde hace casi 30 años, como Organismo de Derechos Humanos venimos luchando y llevando en alto las banderas de reparación, memoria, verdad y justicia. Por eso queremos recordar hoy especialmente a las compañeras y compañeros que ya no están entre nosotres.
En este inicio del 2025, el gobierno ultraderechista de la Libertad Avanza, promovió y ejecutó en su primer año de gestión un desguace atroz del Estado, una política desarrollada de manera planificada y despiadada que solo ha traído aparejado miseria, tristezas y angustias para el pueblo trabajador.
La implementación de este plan necesita de la destrucción de todo el tejido social que aniquila las redes de solidaridad. Para ello se criminaliza la protesta social, se reprime con dureza y ensañamiento, se avasallan con un fuerte intento de eliminación de los derechos laborales, conquistados a través de décadas de luchas populares. Se vulnera al sistema público de salud y el criterio de universalidad de prestaciones esenciales.
La ausencia total de políticas públicas que atiendan a los sectores más vulnerables arroja mes a mes a miles de familias a la pobreza. La ausencia del Estado en materia de política social es el hambre, es la falta de medicamentos, es el aumento indiscriminado de tarifas, es tener que elegir si pagar la luz o comer. La insensibilidad del Estado y la falta de atención a quienes más lo necesitan es ya no poder cumplir un deseo sencillo de nuestras infancias: de un juguete, de una galletita.
Estamos en presencia de un plan de miseria planificada, el mismo plan económico de la dictadura militar, hoy instalado por el voto, pero que enarbola una violencia discursiva y económica que solo se sostiene mediante un atroz despliegue de una política represiva que en los últimos días mostró su cara más despiadada y cruda frente a quienes más debemos honrar: nuestros jubilados y jubiladas.
Al igual que en la última dictadura militar toda voz que se alza o no acata, es marcada como enemigo, destinando todo su arsenal mediático y represivo para buscar callarnos: anunciaron como un acto de victoria el acallar las voces de la TV Pública, persiguieron a las organizaciones sociales, a las comunidades indígenas, siguieron con las y los trabajadores estatales, las universidades públicas, los jubilados y jubiladas, docentes, los feminismos y las disidencias.
Más que nunca debemos unirnos y exigir a todos nuestros representantes que estén a la altura de las circunstancias, la unión frente a la violencia y la represión, el posicionamiento frente a la destrucción del Estado debe ser total, sin mezquindades. Este proyecto de recolonización de nuestro país arroja a miles de familias trabajadoras del Estado a situaciones de desempleo, angustia, incertidumbre. La violencia política invisibiliza el esfuerzo de trabajadores y trabajadoras durante décadas para contribuir a la mejora de las condiciones de vida de nuestro pueblo. Por ello decimos, ¡basta de perseguir luchadores!
En estas vísperas del 24 de marzo solicitamos con fuerza la guarda y conservación de los archivos de la dictadura y apertura total de los que faltan. Estamos llegando al final del Juicio que pretende reparar, luego de casi 50 años, los hechos represivos que sufrieron nuestras familias y nosotros mismos, vecinos y vecinas de nuestra ciudad y de la región.
Esperamos con ansias la sentencia y pedimos también la continuidad total y celeridad en los procesos judiciales por delitos de lesa humanidad que se dan en nuestro país.
En el marco de la Democracia, impidamos el pisoteo absoluto de las luchas y banderas de las y los compañeros que ya no están, de las y los desaparecidos que soñaron destinos de una patria solidaria, sin hambre y con justicia social.
Hoy más que nunca, recordemos y no abandonemos las luchas: ¡¡TREINTA MIL COMPAÑEROS DETENIDOS- DESAPARECIDOS PRESENTES!! ¡¡AHORA Y SIEMPRE!!»
Luego de la lectura, los presentes marcharon en torno a la pirámide de la plaza en una manifestación de respeto y compromiso con la memoria histórica.
La jornada continuará el lunes 24 de marzo, con una marcha que partirá desde el mismo lugar a las 16 horas, en una nueva expresión de memoria colectiva y lucha por los derechos humanos.
En un contexto político y social desafiante, la vigilia reafirmó el compromiso de la comunidad tandilense con la defensa de los valores democráticos y la memoria de quienes fueron víctimas del terrorismo de Estado.