La Unión Industrial Argentina (UIA) emitió esta tarde un comunicado alertando sobre la situación de crisis del sector e incluyó a Misiones entre las provincias con peor poder adquisitivo, bajísimos niveles de inversión privada y los menores índices de empleo registrado del país.
“Sin industria no hay Nación”, tituló el gremio de industriales argentinos el comunicado difundido esta tarde en sus redes sociales.
“Desde la Unión Industrial Argentina expresamos nuestra preocupación por la situación de diversos sectores industriales y de distintas provincias”, arranca el pronunciamiento.
“La transición hacia un nuevo esquema económico implica un proceso de adaptación profundo que no es homogéneo ni inmediato”, señala y advierte: “Muchas empresas, especialmente pymes, están atravesando una situación crítica, con bajo nivel de actividad, alta presión fiscal, dificultades para financiarse y caída del empleo”.
En el segundo párrafo, el comunicado informa de una reunión de representantes de las uniones industriales del norte argentino, realizada este martes en el Comité Ejecutivo de la UIA, donde “expresaron sus preocupaciones y solicitaron el apoyo de la Unión Industrial Argentina para implementar medidas de aliento a la actividad industrial”.
“Esta región (Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán), que tiene la cuarta parte de la población argentina, exhibe el peor poder adquisitivo del país, y la falta de inversiones privadas queda evidenciada en el bajo nivel de trabajo registrado en el sector privado, lo que redunda en un elevado empleo público”, expone el comunicado.
Detalla que “la industria argentina produce el 19% del PBI y aporta el 27% de la recaudación fiscal nacional, lo que evidencia que su contribución al fisco es incluso mayor que su participación en el PBI”.
“Además, genera de manera directa el 19% del empleo formal del país, con aproximadamente 1.200.000 trabajadores, y moviliza otros 2.400.000 empleos formales indirectos a lo largo de toda la cadena productiva”, puntualiza y estima: “En total, más de 3.600.000 trabajadores dependen directa o indirectamente de la actividad industrial”.
“Estos datos reflejan el rol estratégico que cumple la industria en la economía argentina por su capacidad de agregar valor, generar exportaciones y aportar divisas”, argumenta y sostiene que “detrás de cada fábrica se encuentra un capital social construido por empresarios y trabajadores”.
La UIA reconoce “los avances logrados por el gobierno nacional en materia de equilibrio fiscal y la decisión de encarar reformas estructurales largamente postergadas”. “Valoramos la baja de la inflación y la actualización del marco laboral, así como el proceso de integración internacional y todas las medidas tendientes a mejorar la competitividad del sector productivo nacional”, dice el comunicado.
“La industria es un sector transable de la economía que compite de manera directa con el mundo y que, por lo tanto, debe adaptarse a estándares internacionales en materia de presión impositiva, infraestructura y costos financieros”, sostienen los industriales argentinos y remarcan que “es fundamental avanzar en una agenda que permita reducir las distorsiones acumuladas”.
“El objetivo del sector industrial es claro: ofrecer a la sociedad argentina bienes de calidad global a precios internacionales”, agregan, casi parafraseando al presidente Javier Milei, que en ocasiones ha ilustrado con misma ecuación de calidad y precio sus alegatos sobre el libre mercado y el liberalismo.
“Es importante señalar que el empresario argentino no diseñó el marco económico previo ni es responsable de las distorsiones estructurales acumuladas durante décadas”, remarcan.
“En esta etapa de transformación, queremos ser claros: el respeto es condición básica del desarrollo. Respeto hacia quienes producen, invierten y generan empleo en todo el país. El respeto es el punto de partida para reconstruir la confianza que la Argentina necesita, tanto puertas adentro como frente al mundo”, advierten, en un párrafo que resuena como una respuesta a las burlas de Milei, el domingo en la Asamblea Legislativa, contra los propietarios de Techint y Fate y miembros de la UIA, a quienes les dedicó una andanada de insultos.
“La UIA reafirma su vocación de trabajar junto al Gobierno, los trabajadores y toda la sociedad para construir una economía productiva, moderna e integrada al mundo”, añade el comunicado y finaliza: “La industria es parte de la solución”.





