Por José Ignacio de Mendiguren*
El Gobierno ha sido muy claro y se mostró tal cual es, con un modelo de especulación financiera, extractivista y primarizador de la economía para volver al sigo XIX y ser dócil a lo que piden los países desarrollados: materias primas y recursos naturales. No hay un proyecto de desarrollo que incluya a la población.
Aunque el modelo está sobre la mesa, el oficialismo ganó las elecciones. Por eso, la oposición tiene que salir a proponer una alternativa reconociendo los errores cometidos y señalando las virtudes de un programa alternativo en materia industrial. La gente está herida y desilusionada, pero hay que mostrarle otro camino.
Este modelo agroexpotador, en realidad, alimenta a los animales del mundo en vez de a las personas, porque exportamos el 85 por ciento del trigo a granel. El Gobierno quiere llevar ese modelo a la «nueva Pampa Húmeda»: litio, cobre, gas, petróleo, tierras raras… Y está firmando acuerdos a 30 años.
Nigeria o Noruega
Argentina es un activo público global porque tiene en abundancia aquellos recursos que están en crisis estructural a nivel mundial. El mundo va a tener el gas, el litio y la proteína del país, la cuestión es qué va a ser Argentina, si propietaria o inquilina.
El debate debe ser si queremos ser Noruega o Nigeria, porque ambos tienen gas y petróleo en abundancia, como nosotros. Pero, mientras que Noruega utilizó esos recursos para desarrollarse, Nigeria hizo un RIGI pese a que negociaba con las mismas empresas. El modelo del Gobierno lleva a ser Nigeria, pero se puede negociar distinto.
Pese al RIGI, las inversiones no llueven porque la sustentabilidad de un modelo es importante para una inversión a largo plazo. La oposición tiene que estar a la altura de las circunstancias y proponer un modelo de crecimiento con la gente adentro.
Hay que llegarle a la población para mostrarle que este camino la deja afuera. La gente no tiene la responsabilidad de proyecto hacia dónde lleva el modelo de Milei, eso es responsabilidad de la política. La idea de destrucción creativa no se aplica en ningún lugar del mundo. La gente está enojada, pero la oposición no tiene que enojarse, porque algo pasó.
En un modelo de desarrollo, los trabajadores son aliados del industrial. Porque, si no hay salario, no hay mercado. Y, si no hay mercado, no existe producción. Hoy, lo más moderno del mundo es la regulación.
*Exministro de Producción de la Nación



