Las expertas coincidieron en que la obesidad es una enfermedad “crónica y multifactorial”, vinculada no solo a la alimentación sino también a factores sociales, emocionales y ambientales.
El alto consumo de ultraprocesados, la publicidad dirigida a niños, las pantallas y la falta de descanso influyen en los hábitos.
Vilaró, quien desarrolla en policlínica el proyecto “Vida Saludable”, sostuvo que en estos espacios “no son para adelgazar, sino para tener una vida más sana”. Según comentó la psicóloga, allí se trabaja con un enfoque integral que incluye nutrición, pediatría y psicología.
Por otra parte, se destacó la importancia del acompañamiento familiar y de construir hábitos desde la infancia, ya que “no hay soluciones mágicas”, sino procesos graduales basados en cambios de estilo de vida.



