El caso que tiene en la mira de la Justicia a Luis Cavanagh, expareja de Romina Gaetani, volvió a ocupar el centro de la escena pública luego de que ordenaran un allanamiento en su domicilio del Tortugas Country Club, en el marco de la investigación por lesiones y violencia de género denunciada por la actriz. Lo que en un primer momento se presentó como un procedimiento rutinario, rápidamente se transformó en un episodio cargado de impacto, a partir de los elementos que los efectivos encontraron dentro de la vivienda.
El operativo fue dispuesto por el Juzgado de Garantías N.º 7, con intervención de la UFI Especializada en Violencia de Género de Pilar, y tenía un objetivo claro: localizar una pistola calibre 9 milímetros registrada a nombre de Cavanagh. Aunque el arma no fue hallada, los investigadores sí encontraron una serie de elementos que llamaron poderosamente la atención y que ahora forman parte central del expediente.
Según consta en el acta judicial, en la casa se secuestraron 23 vainas servidas calibre 9 mm, cartuchos y municiones intactas, un cargador con capacidad para 15 proyectiles –con 14 balas en su interior–, una caja con ocho balas adicionales, y distintas piezas y accesorios vinculados a armas de fuego, además de una pistola de aire comprimido calibre 4.5. También se incautaron réplicas de pistolas y tarjetas identificatorias a nombre de “Juan Luis Cavanagh”, lo que refuerza la conexión entre el imputado y los elementos encontrados.
La presencia de estas municiones generó especial preocupación entre los especialistas, ya que –según remarcaron los peritos consultados por los investigadores– las pistolas calibre 9 mm son armas reglamentarias utilizadas habitualmente por fuerzas de seguridad, lo que plantea interrogantes sobre el paradero del arma declarada y su eventual uso. “Nadie cree que tenía todo esto y no tenía el arma”, señalaron fuentes mediáticas que tuvieron acceso al expediente.
Otro dato revelador es que al momento del operativo no había nadie en la vivienda, lo que permitió a los efectivos trabajar bajo protocolo y sin resistencia. Tras la requisa, todo el material secuestrado fue puesto a disposición de la fiscal Marcela Semeria, quien avaló el procedimiento y ordenó el análisis de las piezas para determinar su relevancia en la causa.
El allanamiento fue solicitado luego de que un informe del Centro de Asistencia a la Víctima evaluara a Gaetani como una persona en situación de “alto riesgo”, señalando a su ex pareja como alguien “excesivamente celoso y controlador”, datos que fueron clave para avanzar con medidas preventivas.
Mientras la investigación sigue su curso, el hallazgo de municiones, cargadores y réplicas mantiene el foco en un interrogante central: ¿dónde está la pistola registrada que los investigadores aún no encuentran? La respuesta podría definir el rumbo del caso y el futuro judicial de Luis Cavanagh.

