Bobby, un gato que desapareció por casi dos semanas, regresó a su hogar en Thurnscoe, un pueblo en el condado de Yorkshire del Sur, Inglaterra.
Sin embargo, la alegría de la familia rápidamente se transformó en tristeza por el estado en que la mascota fue hallada. Una de sus patas quedó atrapada en una trampa metálica y tuvo que ser amputada para sobrevivir.
Según relató la familia al medio Yorkshire Live, Bobby desapareció el 11 de enero. Fue Robyn, la hija de seis años de Eve Wakefield, quien notó que la querida mascota no había regresado a su hogar.
«Cuando no regresó durante más de 24 horas, empecé a preocuparme, pero la gente me dijo que no lo hiciera, ya que los gatos a veces hacen esto», contó Eve al medio local antes citado.

Después de días sin noticias de Bobby, la preocupación creció. Eve temía que «algo le hubiera pasado» a su mascota. Pensó que «quizá lo habían atropellado y salió corriendo a morir».
Así que comenzaron a buscar a Bobby. Publicaron su foto en diversos grupos locales de Facebook y recorrieron su localidad Willow Heights por varias horas durante la noche, sin resultados.
El inesperado hallazgo que conmocionó a los veterinarios
No fue hasta el 22 de enero que su veterinario de confianza llamó por teléfono para decirle que habían hallado a Bobby. «Esperaba que me dijeran que lo habían encontrado muerto, pero me quedé en shock cuando me dijeron que había caído en una trampa«, relató.
Eve contó que quedó «absolutamente horrorizada», y que el personal veterinario «no podía creer lo que habían visto», ya que la trampa «era enorme».

«Estoy indignada. Estoy muy enojada. Me repugna que alguien ahí fuera y en nuestro barrio haya hecho algo así a una mascota. No puedo creerlo. Es realmente repugnante; no merecen estar en este mundo», afirmó Eve.
Bobby había perdido mucho peso, lo que hizo suponer a los veterinarios que estuvo atrapado en la trampa durante varios días. Le indicaron a Eve que podían salvar a su mascota, pero debían amputarle su pata delantera derecha para que sobreviviera.
La operación costó 2.000 libras esterlinas, unos 2.729 dólares estadounidenses. Es por ello que Eve comenzó una recaudación de fondos en el sitio Go Fund Me, para poder costear los gastos veterinarios y de recuperación de Bobby.
«En unas seis horas habíamos alcanzado las 1.000 libras y la cifra sigue aumentando, con donaciones de completos desconocidos que quieren ayudarle, y de nuestros generosos amigos y familiares», explicó Eve.

La persona que encontró a Bobby lo halló al lado de unos contenedores de basura, cerca de la casa de Eve. Es por ello que la mujer cree que alguien la dejó en el lugar. «Estaba débil y no podía moverse», señaló.
Eve denunció el hecho ante la Policía de Yorkshire del Sur y la Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales (RSPCA), la organización benéfica de bienestar animal más antigua y grande del Reino Unido, fundada en 1824, dedicada a rescatar, rehabilitar y buscar hogares para animales, además de investigar casos de maltrato y hacer campaña por mejores leyes de protección.

