La sede de la próxima Finalissima entre Selección Argentina de fútbol y Selección de fútbol de España volvió a quedar en el centro del debate luego de que trascendiera que el partido podría mudarse a Europa.
Medios españoles como As y Marca informaron que la sede prevista en Qatar podría cambiar debido al conflicto bélico en Medio Oriente y a los recientes bombardeos que generaron preocupación en la FIFA. En ese contexto, la UEFA propuso trasladar el encuentro al Estadio Santiago Bernabéu.
Ante esta posibilidad, el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio Tapia, expresó su desacuerdo y planteó que el partido debería disputarse en el Estadio Monumental.
Tapia habló del tema este jueves al mediodía al retirarse de los tribunales de Comodoro Py, donde declaró en el marco de una causa judicial en la que es investigado junto a otros dirigentes del fútbol argentino.
“Cumplimos con lo que quería el juez y por lo que fuimos citados. Nos vamos a poner a trabajar porque España quiere que la Finalissima se juegue en España y yo quiero que se juegue en el Monumental”, afirmó el dirigente ante la prensa.
Por qué es difícil que se juegue en el Monumental
Más allá del deseo de la AFA, existen varios factores que complican la posibilidad de que el partido se dispute en el estadio de River Plate.
En primer lugar, hay una cuestión contractual: la organización de la actual edición de la Finalissima le corresponde a la UEFA, mientras que las dos próximas serán responsabilidad de la CONMEBOL.
Además, según trascendió, el partido había sido vendido originalmente para disputarse en Qatar, aunque la situación en Medio Oriente obligó a renegociar el acuerdo y surgió la opción de jugarlo en Madrid.
A esto se suma un problema logístico: el encuentro está programado para el viernes 27 de marzo, fecha en la que el Monumental no estará disponible debido a que ese día se realizará el segundo de los tres recitales de AC/DC en el estadio.
Por el momento no hay una decisión final y se manejan tres alternativas: que el partido se dispute en España, que se traslade a otro país europeo o que se postergue para jugarse después del próximo Mundial.

