En una reciente entrevista brindada a Bragado Informa, el Dr. Marcelo Pérez de Rosa, médico con maestría en adicciones y exresponsable del área municipal en la materia, lanzó una dura advertencia sobre el funcionamiento de las denominadas comunidades terapéuticas o «granjas» para adictos. El profesional cuestionó la falta de criterios científicos y médicos en estos establecimientos, calificándolos en muchos casos como simples «drogosarios» que carecen de la estructura necesaria para abordar una enfermedad de extrema complejidad.
Una enfermedad con múltiples dimensiones
Pérez de Rosa fue tajante al definir la adicción no como un simple hábito, sino como una enfermedad «neuro-bio-psico-socio-genética». Según el especialista, el abordaje de esta patología requiere necesariamente de un sistema de salud continente que incluya médicos, psicólogos, trabajadores sociales y especialistas en nutrición. En este sentido, criticó que se pretenda tratar a pacientes complejos en lugares dirigidos por personas cuya única credencial es «haber sido adictos», comparando esta situación, de manera gráfica, con poner a un exdelincuente rehabilitado al frente de una comisaría.

Condiciones precarias y hacinamiento
El médico recordó experiencias previas en la región, como lo sucedido en Máximo Fernández y La Carlota, donde denunció condiciones de hacinamiento y falta de servicios básicos. Señaló que es inviable pretender la recuperación de personas en lugares que carecen de luz, con baños insuficientes para decenas de internos y donde conviven menores de edad con adultos que poseen antecedentes penales graves.
El conflicto de intereses y la justicia
Uno de los puntos más críticos de la entrevista fue la mención al «conflicto de intereses». Pérez de Rosa sugirió que, en ocasiones, estas granjas se utilizan para «tapar delitos», funcionando como lugares donde individuos con causas judiciales —incluyendo homicidios o robos— purgan penas bajo la apariencia de un tratamiento terapéutico. Esta situación, según el doctor, genera un ambiente de violencia e inseguridad que a menudo desborda a la policía local y afecta la tranquilidad de los vecinos de las localidades donde se instalan.
El reclamo de los vecinos y la falta de políticas públicas
Respecto a la actual preocupación de los vecinos de Comodoro Py ante la posible instalación de un centro de este tipo, el doctor avaló el reclamo ciudadano, considerando que el temor es fundado debido a la falta de garantías de seguridad y salud. Asimismo, lamentó que, tras el cierre de la Secretaría de Adicciones en 2019, el área haya quedado desatendida, dejando a las familias desesperadas sin opciones serias de tratamiento.

Finalmente, Pérez de Rosa instó a las autoridades y a la sociedad a dejar de lado la «hipocresía y la ignorancia» para tratar las adicciones como un problema de salud pública prioritario, exigiendo que cualquier centro de rehabilitación cumpla con protocolos científicos rigurosos y no se limite a una «voluntad de hierro» o «curar con amor», métodos que considera insuficientes ante la gravedad de la patología.
Los comentarios realizados son de exclusiva responsabilidad de sus autores. Evitar comentarios ofensivos o que no respondan al tema abordado en la información.



