Los primeros incluyen trajes tradicionales de las comunidades como güipiles y cortes, a la par de marcas de diseñadores que trabajan en colaboración con artesanos y crean colecciones de ropa contemporánea, explicó una fuente oficial.
La presidente de la Comisión Hecho a Mano de la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport), Emma Gutiérrez, amplió que representan el 75 por ciento de la producción nacional que su entidad dirige.
Todas generan al país anualmente 75 millones de quetzales (casi 10 millones de dólares) y entre las técnicas más utilizadas para la creación de textiles están el telar de pedal, de cintura, los bordajes de tela y los bordados a mano, describió la funcionaria.
Además, no solo es ropa, sino que suma accesorios como carteras, decoración de interiores con cojines, mantelería, individuales y otros, subrayó, citada por el diario local Prensa Libre.
A nivel rural, el sector de hecho a mano es el segundo empleador después de la agricultura, al comprender un millón de artesanos en las diferentes técnicas.
El 70 por ciento del total son mujeres, quienes trabajan en una cadena de valor que incluye asimismo diseñadores y comercializadores, según la información de Agexport.
Esta favorece empleos e ingresos en el interior del país y crea productos únicos, orientados a tendencias internacionales con técnicas ancestrales, precisó la entidad.
Al decir de Gutiérrez, el occidente destaca como la región con mayor cantidad de artesanos, en ella Antigua Guatemala, Sololá, Alta Verapaz, Quetzaltenango y Quiché.
En cuanto a las exportaciones, explicó que la mayoría salen principalmente hacia Estados Unidos a través de courrier, lo que dificulta tener un dato exacto de los productos vendidos.
Esta Comisión de Agexport organiza cada año la New World Crafts, feria de artículos de decoración para el hogar, regalos y accesorios personales hechos a mano más importante de Guatemala y Centroamérica.
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